La noche del pasado viernes, la sala Pandora de Sevilla se llenó hasta los topes para recibir a Walls, quien llegó para presentar su último trabajo, Luna 18. Desde el primer acorde, el público joven y apasionado que llenaba el recinto a reventar se entregó por completo. No se podía pedir más: la intensidad en la sala era palpable, y desde el momento en que el murcianico apareció en escena, quedó claro que aquello iba a ser una noche memorable.
El concierto fue una mezcla perfecta de temas clásicos y nuevos éxitos, en la que Walls supo llevar la batuta, interpretando a la perfección hasta las canciones que tiene con otros artistas, como Xavibo y Soge Culebra, con las que tiene “Cansado de estar triste” y “Mi nave”. Él, junto a su banda, que son músicos y amigos a la vez, logró llenar cada rincón de la sala con su voz, los riffs de guitarra y su presencia, que lo convierte en un frontman muy carismático y entregado.
Uno de los momentos más destacados llegó con “Echao a perder”, un tema cargado de fuerza que Walls dedicó con especial ahínco a todos aquellos que lo critican por haber cambiado el rap por sonidos más comerciales. Recordemos que él viene de la escena del freestyle, donde se labró un nombre en las batallas de la FMS y de Red Bull. Esta canción fue una especie de respuesta en directo, que demostró que está más seguro que nunca del camino que había tomado, y según nos contó estaba más orgulloso que nunca de haberlo hecho así.
El concierto siguió avanzando, y en cada canción el público iba tomando cada vez más protagonismo, especialmente en los momentos emotivos, como cuando sonó “La Sole”. Este tema tiene un significado especial para Walls, pues se lo dedica a su madre. Al interpretarla se creó una conexión única en la sala. La magia del momento se hizo notorio y parecía fluir entre él y el público, creando un ambiente cargado de sensibilidad y autenticidad.
Mención especial también a la última canción que el murciano sacó, ya que ha conseguido llegar a muchos móviles de la gente más joven, gracias al algoritmo de Tiktok, que parece haberle cogido cariño. «Haz lo que quieres conmigo» es una flecha directa al corazón, una de sus canciones más sinceras y emotivas. Una canción que, a pesar del poco tiempo que tiene, parece ser un himno personal para sus fans. El artista la cantó a pleno pulmón junto a un público completamente entregado, que grababan y cantaban a la vez.
Canciones como “Mi mejor versión” y “Cuesta arriba” desataron una euforia impresionante, pero fue el final con “A mi lao” y el ya infaltable “Los niños del parque” lo que selló la noche. Cada acorde de estas canciones se vivió como una explosión, haciendo que la despedida quedara impregnada de energía y agradecimiento.
Al cerrar la noche, estaba claro que Walls ha ganado en madurez y autenticidad, y su público, que ha crecido con él, se ha entregado de lleno a su nuevo sonido.





