Era una tarde de jueves apática: llovía en Granada, hacía frío y al día siguiente había que madrugar otra vez. Salir de casa no parecía el mejor plan, a menos que hubiera una causa de fuerza mayor. Y esa causa tenía nombre y apellido: Carmen Boza.

La joven cantautora gaditana había colgado el cartel de “sin entradas” para su pequeño y acogedor concierto en el bar y hostal Lemon Rock, situado en el centro de la capital granadina. Un local con una curiosa distribución, donde el público está repartido en tres plantas, pero a la vez está muy cercano al artista. “Me siento como si estuviera en un zoológico y yo fuera el animal”, comentaba entre risas Carmen Boza al poco de empezar.

Contra todo pronóstico, la vimos entrar en escena con algo más aparte de una guitarra acústica. Se trataba de Vivir, escribir, un libro de Annie Dillard del que nos leyó el fragmento inicial para dar paso a una canción inédita cuya letra era, precisamente, el texto que acababa de leer. “El sendero no es la obra”, repetía constantemente en el estribillo de esta canción que, al menos a mí, consiguió dejarme hipnotizado a la primera escucha como pocas canciones lo han hecho.

Carmen Boza leyendo “Vivir, escribir”, de Annie Dillard.

“Yo soy una persona que tiende bastante a la melancolía, a tener pena todo el día. Hace un tiempo huía de eso, porque sentía la presión de tener que estar bien, o al menos de aparentarlo. Pero para mí eso era insostenible; hay gente que vive bien así, pero yo no. Me gusta regodearme en esa tristeza, aunque sin llegar a sumergirme hasta arriba. Por eso, con esta canción quiero reivindicar la pena y la melancolía como estado de vida.” Así presentaba Carmen Boza “La pena”, otra canción inédita que no está incluida en ninguno de sus discos.

La siguiente canción fue “Fugarme conmigo”, perteneciente al primer disco Rollitos de primavera. Al terminar, entró en escena Estefanía Gómez, la bajista que acompaña a Boza en los conciertos de esta gira. Sin duda, todo un acierto incorporar ese instrumento en los conciertos en formato acústico: es el complemento rítmico perfecto para coordinarse con la guitarra de Carmen Boza.

Carmen Boza y Estefanía Gómez.

Sobre la presencia del papel femenino en el mundo de la música también quiso hablar la cantautora: “en los años que llevo tocando con músicos, el 99% han sido tíos, que está muy bien, no digo que no, pero joder macho, parece esto un campo de nabos. Y claro, te terminas acostumbrando a eso y hasta te sorprendes cuando te encuentras con alguien como Estefi.”

Las tres canciones siguientes fueron las únicas representantes del segundo disco de Carmen Boza, La mansión de los espejos: “Culpa y castigo”, “Octubre” y “Desconocidos”. En concreto la segunda de ellas tuvo una dedicatoria especial para el público que lleva apoyando la música de Boza desde sus inicios. “Esta canción va para las personas que estuvisteis en los primeros conciertos en La Tertulia. La llevo cantando toda la vida y creo que me moriré cantándola.”


La primera parte del concierto había terminado. Ahora le tocaba el turno a la guitarra eléctrica, que hasta entonces había estado descansando sobre un soporte que había detrás de la cantautora. Así daba comienzo esta segunda parte del show, donde tocó su último disco (La caja negra) de arriba abajo respetando el orden de las canciones (a excepción de “Gran Hermano”, que se quedó para el final). “Estas canciones tienen un orden, y a mí me gusta cantarlas en su orden y respetar ese orden que Dios ha decidido. Que no es que lo haya decidido yo, a mí me lo ha dicho alguien, no sé bien todavía quién. Pero tiene que ser así, porque es como todo un discurso.”

Intro” y “Dámelo” se sucedieron una tras la otra, introduciéndonos en el mundo de La caja negra. Después, una pequeña pausa para explicar el significado de la siguiente canción, “Esparto”. “Cuando escribí esta canción yo estaba en la mierda. Yo tengo la teoría de que las decisiones más importantes de tu vida las vas a tomar un día cualquiera, un día para ti va a ser un día de mierda más, pero a lo mejor cambia el curso de tu vida. La siguiente canción habla del día en que decidí cambiar toda la vida que había construido y empezar de cero, una cosa que a mí me va muchísimo.”

Pero no todo iba a ser pesimismo y negrura. La siguiente canción, “Mantra”, nos alejó por momentos de todos nuestros problemas mientras repetíamos a coro el estribillo: Quiero que todo lo que tengo malo dentro se vaya yendo. “Una mañana me levanté reina total, me sentía muy bien, y tuve la necesidad de atesorar ese momento -nos contaba Carmen Boza-. Así que como tengo este súper poder que me ha dado la vida de poder hacer canciones, decidí tratar de convertir ese momento en una especie de botón del pánico, o más bien de la alegría, al que le das y de repente ¡pum!, ya estás bien. Así surgió esta canción, que precisamente se llama “Mantra” porque es como una especie de mantra que yo me repito cuando tengo un día de mierda.”

Casi sin darnos cuenta, “Astillas”, “La vida moderna”, “Poetas” y “Mentiras de verdad” sonaron una tras otra en aquel pequeño e íntimo recinto en el que se veía muy cómodo al público y a las propias músicas. “Me siento como si hubiera hecho una fiesta en mi casa y se me hubiese ido la mano con los invitados”, aseguraba Carmen Boza.

El single con el que presentó su último álbum fue precisamente el que le sirvió para cerrar el concierto de la mejor manera. “No os olvidéis de que el Gran Hermano siempre nos mira… ¿Pero sabéis qué os digo? Que el Gran Hermano, una mierda pa’ él.”

Para terminar esta crónica, he dejado la cita que creo que mejor resume la esencia de este concierto tan íntimo y cercano. “A lo que aspiro cuando toco en un sitio es a que todos y todas os vayáis a vuestra casa un poco diferentes. Yo elaboro mi teoría y todo en mi casa, y el hecho de compartirlo después y que genere un cambio en alguien para mí es realmente la victoria. No está en el ego de decir “lo he hecho”. Hacerlo está muy bonito, pero está más bonito que vosotros conectéis con ello. Yo espero que esta tarde suceda eso; si no, me voy a ir muy triste. ¡Quiero cambios en las vidas!

¡Amén, hermana!, le gritaba alguien desde el público mientras hacía estallar la risa de todos. Yo estoy convencido de que muchas de las personas allí presentes nos fuimos algo cambiadas, así que Boza puede darse por satisfecha. Y es que era una tarde de jueves apática, llovía, hacía frío y al día siguiente había que madrugar otra vez. Pero qué coño, ese día tocaba Carmen Boza.

(Fotografías: Isa Martínez de la Cruz)

Fuente: redes sociales de Carmen Boza (@holamellamoboza).

 

Listado de canciones:

  1. Canción inédita.
  2. La pena (canción inédita).
  3. Fugarme conmigo.
  4. Culpa y castigo.
  5. Octubre.
  6. Desconocidos.
  7. Intro.
  8. Dámelo.
  9. Eparto.
  10. Mantra.
  11. Astillas.
  12. La vida moderna.
  13. Poetas.
  14. Mentiras de verdad.
  15. Gran Hermano.