The New Raemon & invitados era como se presentaba el espectáculo que, el pasado jueves, acogió al músico catalán en la Joy Eslava. Más de dos horas de una treintena de canciones repasaron toda la discografía del catalán y de sus acompañantes.

The New RaemonOh, rompehielos, último trabajo de Ramón, fue el mayor representado de la noche. Hasta siete canciones destacaron de este disco con “Una historia real”, “Oh, rompehielos” y “Mientras sea intruso” que inauguraron la cita con impecable puntualidad. Ni “El Yeti”, ni “Reina del Amazonas”, faltaron tampoco en una de las veladas más especiales para Rodríguez.

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The New RaemonLongevas como “¡Retirada!” o la imprescindible “¡Hoy estreno!” iban ambientando el escenario hasta que Miguel Rivera, voz de Maga, repetía por tercera noche consecutiva su pisada en el escenario de Madrid. “Sucedáneos” y “Agosto esquimal”, fueron dos de las elegidas para compartir encima de las tablas.

The New Raemon MagaUna agradecida armónica decoraba “Centinela”, mientras la sobresaliente percusión hacía lo mismo con “Lo bello y lo bestia” o “Risas enlatadas”, entre otras. Así se iban haciendo paso las canciones hasta que Ricardo Lezón llegó para llenar el escenario con su exclusiva sensibilidad e interpretación de los temas. Actuaron “Agosto del 94” y “Rugen las flores” de McEnroe, junto a “Campos magnéticos» de Viento Smith, con guiño incluido a “El saben aquel que diu” de Ramón.

McEnroeMientras Ricardo abandonaba el escenario, se subía al mismo la recta final. “Por tradición”, sonaron “Te debo un baile”, “Galatea”, “La cafetera” y “Tú, Garfunkel” para bajar ´a grito pelao´el telón de la Joy.

The New RaemonEsta fue la noche que pudo servir para brindar homenaje a la casi década de vida de The New Raemon. Como nunca pero como casi siempre, Marc Clos logró arrebatarle parte de protagonismo a Ramón con unos coros y un hipnótico gusto y personalidad exquisita en el desarrollo de las sintonías. No obstante, a pesar del brindis, la Joy perdió un aforo que fue muy pobre, pero que se saldó con la victoria de las grandes historias. Una vez más, estas historias fueron hechizadas en canciones y sus trucos perdidos en el gusto de la concurrencia.

Fotografías: Cris Molina

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