“Y aunque no sea la que más bonito canta, no me voy a callar. Y aunque no sea la más sensual ni la que mejor baila, no voy a quedarme quieta… Me gusta sin tanto brillo, prefiero no tan pegadizo el estribillo, imperfecto, con personalidad. Inesperada originalidad”. Así es Andrea Echeverri y así es la música que hace con Héctor Buitrago (Konhector). Así es Aterciopelados, el grupo colombiano que lleva desde los 90 en activo y que regresa con nuevo disco tras 8 años sin publicar música original juntos. Esta canción,  “Tumbao”, define perfectamente el sonido aterciopelados: Letras que emocionan, sean alegres, tristes, con moralejas o filosóficas, sobre un sonido luminoso de múltiples estilos y la potente, maravillosa, particularísima y andrógina voz de Andrea.

Ya no son los jovencitos de entonces y así lo cantan en “Dúo”, donde repasan su carrera pero se saben ya referencia musical a pesar de que su sonido nunca fue de masas ni lo pretendieron (aunque se lo encontraran alguna vez). La ambición que los ha acompañado en toda su carrera la han resumido muy bien en el primer single original del disco, “Play“: “No tiene que ser un hit, sólo contigo hacer clic”, una mezcla de estilos de música popular que cuenta con la colaboración de la rapera Ana Tijoux.

Y es que “Play” no fue el primer avance del disco sino la versión de “He venido a pedirte perdón” de Juan Gabriel, una arriesgada apuesta que han ganado dándole la potencia del “sonido aterciopelados”, subiendo muchos tonos a una triste canción muy alejada del sonido del grupo pero cantada de forma festiva como sólo ellos saben hacer  y por supuesto acompañada de un video lleno de colores.

Estamos sin duda ante uno de los mejores discos del dúo, lleno de contrastes tanto anímica como musicalmente, con ballenatos, champetas, andinos, cumbias, bluses, rancheras, etc., la producción de Cachorro López y Héctor y con varias posibilidades para hacer de éste un disco de vida larga.

Dos de estas posibilidades la contemplan canciones dedicadas al feminismo como son “Cuerpo” y “Despierta mujer”. La primera tiene un mensaje muy parecido a aquella maravilla que fue “Mira la esencia, no las apariencias” de “El Estuche“(1998), criticando de paso a las cantantes que hacen videos en ropa interior y realizando un recordatorio sobre para lo qué sirven las partes del cuerpo, que no para lucirlas, a ritmo de cumbia; mensaje que comparte con el simpático blues  “Piernas” donde directamente hablan de amar nuestras piernas, barriga, !tetas y culo!, estén como estén. Por su parte la segunda alienta a luchar contra los arquetipos, llama a las mujeres a levantarse, a valorarse, a ser lo que deseen.

Además de a la aceptación personal o al feminismo, en este disco de claros, oscuros y grises vuelven a dedican un tema al ecologismo en el inspirador “Soñemos un bosque”, al machismo en “Ay Ombe” (en la que colabora Jorge Celedón) y que incluye unas de las frases del disco “Vete a maltratar tus bolas” o, como he anticipado antes, al paso del tiempo (de forma especialmente cruda) en “Vieja”, un lamento casi luctuoso sobre hacerse mayor: “Puta mierda, me estoy volviendo vieja,… Vida malparida de la juventud asesina, una calavera bajando paso a paso la escalera, la cuenta es regresiva para ser de los gusanos la comida”.

Muy destacable también “Tu Amor Es”, una tema complejo, que comienza envolvente, continúa rítmico y te sorprende con sus cambios de ritmos y su épico “espiritual”.

Al final la sensación que deja el disco es de optimismo a pesar de sus partes oscuras y sobre todo deja la certeza de que el grupo ha recuperado la particularidad de sus mejores temas y ha renovando su sonido, o mejor dicho, ha jugado con todo lo que tienen a su disposición. Comprometidos como siempre con los temas sociales, con el medioambiente (echen un vistazo a este directo), con el yo interior y sobre todo siendo muy sinceros, Andrea y Héctor han aceptado el paso del tiempo pero su tumbao suena como el primer día.

Las mejores: Tumbao, Cuerpo, He Venido a Pedirte Perdón, Soñemos un Bosque, Tu Amor Es.

Valoración: 3,5/5