Apocalíptico título el del sexto disco en solitario de Coque Malla, El último hombre en la tierra, el cual podemos explicar de dos maneras, una para el título de la canción, que no deja de ser una canción de amor sobre miradas de enamorados que te puede hacer sentir como el último hombre en la tierra, importándote ya poco lo que ocurra alrededor y una segunda parte que podría justificarse por el hecho de ser una locura en estos momentos el atreverse a hacer un disco sinfónico completamente original en estos tiempos, una colección que no refríe grandes éxitos como sonrojantemente han hecho otros sin quedarles bien, sino que unifica el pop y el rock con los grandes instrumentos orquestales de toda la vida, ayudado en esta ocasión por su hermano Miguel Malla, que se ha encargado de los arreglos de la multitud de cuerdas y metales que el disco contiene.

A sus 46 años, este músico con letras grandes nos presenta un disco muy personal (la primer palabra que canta es «sinceramente»), influenciado por el sonido de The Divine Comedy y con un claro primer single titulado Lo Hago Por Ti de influencias americanas que puede recordar a Lou Reed, no el balde sus décadas referencia son los 60s y 70s, y por la cual M-Clan «mataría».

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El disco arranca con acordes casi cinematográficos en La Señal, con una base alegre de cuerdas a lo Everybody’s Talkin’ y sin embargo una letra sobre el amor descuidado y la nostalgia de haberlo perdido. «Tu deberías volver, deberías estar otra vez a mi lado. Yo no debería haberte tratado tan mal» canta Coque sobre un sonido sinfónico bien arreglado.

Seguramente saque aspectos donde nos los hay, en cualquier caso no deja de ser una interpretación, pero veo bastante cine (además del circo) en este disco. Veo a Angelo Badalamenti en Duerme, a Street Of Philadephia en Santo Santo, «400 golpes» en Lo Hago Por Ti  y la elegancia de los clásicos musicales en El Último Hombre En La Tierra, al menos hasta el momento que entra el valse, los malabaristas y el hombre que traga fuego, teloneros de una «equilibrista» que dejó las drogas en un Cachorro De León que acaba siendo una biografía de alguien que quería comerse el mundo y que acabó encontrando su sitio, tras la desilusión y la madurez, en lo más simple. Cuidado con ese «narana na narana» que se pega.

Aunque los grandes son siempre grandes y Coque se reinventa con este disco también es cierto que no tiene demasiados momentos especialmente destacables y nos encontramos con un disco que decae un poco en su segunda parte. De esta forma, no consigo conectar con la mordaz canción protesta de El Cambio Interior, con el blues de El Mundo Arde, la nana de Duerme o con Me dejó marchar, que a priori  tiene un estructura para gustar y un intenso final. Pero también es cierto que este es un disco que va ganando con las escuchas y que puede que dentro de unas semanas, cuando el disco haya envejecido, las recupere como ya me ha ocurrido con la melancolía de Pétalos, Sonrisas y Desastres.

¿Los Ronaldos?. Prácticamente no hay nada que los recuerde, pero si hay una canción que podría ser algo Los Ronaldos es Escúchame, orquestada con unos fantásticos metales.

Coque Malla comienza su gira el 4 de Marzo en Alcobendas y se mantendrá girando hasta dos meses más tarde.

Web Oficial aquí. Y escúchalo aquí.

Las Mejores: El Último Hombre En La Tierra, Lo Hago Por Tí, La Señal.

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