Cuarta edición del Sansan Festival y primera en Benicassim. La ciudad castellonense se ha posicionado como uno de los puntos clave de la geografía europea en la realización de dichos eventos. El mítico FIB y el ya asentado Rototom acompañarán este año al Sansan entre las propuestas culturales de la ciudad.

Campings, hoteles y airbnb acogieron a los miles de visitantes que allí se hospedaron durante la Semana Santa. 55 mil personas pasaron entre los cuatro días, según cifras del evento. Un lleno que en gran parte se debió a las cientos de entradas que la organización regaló para poder ambientar un recinto que, en vísperas a las ventas que parecieron tener, estimaba una asistencia muy mediocre.

Publicidad - Revelab Studio

 

Aun así el festival logró una de sus mejores ediciones. Venían de un 2016 donde sufrieron unas críticas constructivas de gran dureza y merecimiento. Además, la inesperada confirmación de Los del Río despertó más contras que pros llegando a ser Trending Topic. Todo apuntaba a un nuevo desastre y quizás el definitivo. Pero no, este año resucitó de entre los muertos y fueron muchos los que besaron sus heridas.

El jueves destacaron las actuaciones de Miss Caffeina, que llenó el escenario principal, Niños Mutantes, que presentaron su último disco y Corizonas, que una vez más demostró tener uno de los más sobresalientes directos nacionales. El mamarracheo se apoderó de las últimas horas de la noche gracias a Las Bistecs y Bitches Djs que divirtieron a los últimos supervivientes.

La jornada del viernes, sin duda, se posicionó como el día por excelencia. Leiva, Sidecars, M-Clan, Coque Malla, Viva Suecia o Stanich redondearían cualquier cartel para los amantes del rock. Pasando todos ellos durante escasas horas, fue una auténtica torrija sonora. Leiva, sin duda, hizo el concierto más seguido y el de mayor calidad. Un sonido de ensueño y un público entregadísimo arropó a la Leiband en cada uno de sus cortes.

El sábado las actuaciones más esperadas fueron las de Los del Río y Kaiser Chiefs, prueba de ello los llenazos que cosecharon. Aun así, el pop se apoderó gracias a conciertos como los de Amatria, Grises, Second y Varry Brava. Con Ojete Calor revivió el petardeo y temas como “Tonta gilipo” o “Viejoven” fueron algunos de los más coreados de esta cuarta edición.

El domingo muchos abandonaron Benicassim, pero fueron otros tantos los que acudieron solo para la última jornada del festival. Bandas como La Raíz, Aspencat o La Regadera atrajeron a un público de lo más diverso.

Uno de los puntos más destacados del festival fue el espacio IT, que desde el primer día estuvo rebosando. Uno de los primeros en pisar el gold car fueron Psychic Boyz Djs, que levantaron y llenaron una carpa, la cual nadie esperaba tanto seguimiento durante todos los días. Los madrileños dieron la sorpresa con una de las sesiones más personales y magistrales. Diversos medios, incluido Indiescretos, pasaron por allí para poner temas de toda esfera.

En aspectos ajenos a lo musical, el recinto estuvo muy cuidado de principio a fin, con unos higiénicos baños, buenas combinaciones y escasas colas. Los precios fueron más que económicos tanto en la bebida como en la comida, lo que incentivó el consumo. Esto combinado con un buen ambiente y cartel, desarrollaron la última edición del Sansan de manera más que notable. Nadie daba un duro por ellos, pero este año devolvieron un gran Zasca a sus ateos y las ganas de repetir en 2018.

Fotografías: Adrian Romero

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here