El cartel de esta cuarta edición sumado a las ganas de cerrar por todo lo alto la temporada festivalera prometían hacer del Granada Sound 2015 un fin de semana muy intenso.
«Por alguna razón que nadie sabe explicar, todo el que viene a Granada se enamora de ella», diría Chino durante la actuación de Supersubmarina. Algo que pudimos comprobar en tan solo dos días. Cuatro ediciones han sido las necesarias para consolidar al Granada Sound como una de las citas imprescindibles en la recta final del verano. Más de 25.000 personas diarias se acercaron a la ciudad de la Alhambra durante los días 18 y 19 de septiembre, convirtiendo a esta edición en la mejor de la historia del festival.

Zahara calentaba la tarde del viernes desde el escenario principal Desperados haciendo bailar a rubias y morenas con las canciones de su último disco Santa. Aunque el pistoletazo de salida lo darían desde bien temprano los granadinos Aurora y Royal Mail, entre otros.

Después llegaría el turno para los psicodélicos Sidonie que nos hicieron cantar con las letras de los temas de Sierra y Canadá y de toda su discografía. Caía la noche y por el escenario Inside, más reducido, pasaban Nacho Vegas y L.A., que contaron con la colaboración de Supersubmarina.

Los protagonistas de la primera jornada fueron sin duda Izal. Era un concierto especial ya que ese mismo día salía a la luz Copacabana, su último trabajo y del que pudimos escuchar cuatro temas: «Copacabana», con el que arrancaron, «En aire y hueso», «Hacia el norte» y «Los seres que me llenan». Aunque las miradas estaban puestas en las nuevas composiciones, en las casi dos horas que duró el concierto también interpretaron temas de sus discos anteriores. Ataviados con unas camisas hawaianas cerraban con «Qué bien» y «La mujer de verde», en la que nos dejamos la garganta y seguro que más de uno, la espalda.

Los encargados de echar el cierre a la noche fueron Mendetz y Les Castizos al ritmo de electrónica.
El sábado comenzaba con cervecitas y tapeo por el centro de Granada para recargar pilas y enfrentarse al segundo día del festival. Carlos Sadness arrancaba la tarde y después Delafé y Las Flores Azules cogían el relevo y nos dejaban una de las anécdotas de esta edición, ya que el cantante continuó con la actuación tras un pequeño accidente.

Por las tablas granadinas también pasaron algunos artistas más acomodados en el panorama nacional como La Habitación Roja o Niños Mutantes, celebrando su vigésimo aniversario, y Dorian con sus Diez años y un día.

Y mientras las estrellas nos alhambran al pasar nos vamos a ver a los grandes triunfadores del sábado. Supersubmarina, este año omnipresentes, consiguieron llenar el recinto una vez más regalándonos un momento mágico al final del concierto con «LN Granada» que terminó con el cielo cubierto de fuegos artificiales. Con apagón incluido al principio, Chino se escribió en el pecho la frase «no hay corriente».

Pasada la medianoche llegaba el turno para The Kooks. Los británicos protagonizarían otro de los momentos clave del festival e hicieron un recorrido por temas conocidos de la banda como «Seaside», «She moves in her own way» o «Ooh La».

Y érase una vez una chica pegada a un mono que con sus mezclas de indie y electrónica terminaron de destrozarnos los pies bailando. Elyella Djs, tras Varry Brava, fueron los responsables de poner el broche final al festival y lo despidieron con la versión de «Como yo te amo» bajo una lluvia de confeti.

Con el Granada Sound los festivales nos dan un respiro pero la música continúa. Ya lo escuchamos en las sesiones de Elyella Djs, «kill the music and the party dies».








