Por no decir que se queda varado. Puede que las cifras de publico muestren todo lo contrario, pues 150.000 fueron las personas que acudieron a la llamada de la nave sonora que el pasado 14, 15 y 16 de julio surcó Costa Ballena, pero el estancamiento del festival Alrumbo no es una cuestión de cantidades. Un cartel con grandes nombres que dieron al público momentos que se quedaran en el trasfondo de sus retinas pero que no arriesga y comienza a caer en lo obvio (y de este al aburrimiento hay una línea tremendamente fina).

psooo

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A pesar de llevar seis ediciones y ser el festival más popular de todo el sur (por no decir el festival mainstream por excelencia) y haber pulido su organización año tras año, Alrumbo cae en problemas y juegos que dicen muy poco de su puesto entre los eventos musicales nacionales. Los pequeños contratiempos en las zonas de acampadas (cortes de agua, falta de sombra, hacinamiento…) son medianamente comprensibles y subsanables, pero el haber creado del camping una pequeña ciudad autoritaria resulta vergonzoso en un festival que propone ser el paradigma de la libertad y la diversión. Una presencia policial excesivamente ridícula, jerarquización, laberintos de vallas interminables denotaban la necesidad paternalista de la organización por tener a sus visitantes ordenados y disuadidos. Una cosa es cubrirse las espadas otra es jugar con la autonomía de las personas.

amoooooo

La cercanía con el recinto de los conciertos y el Dub Corner son puntos a favor, pero que los dos escenarios principales (Alrumbo y Thunder Bitch) se encontraran pegados ha sido un experimento fallido que desconcertaba a todo el mundo. El error sonoro garrafal fue acondicionar estos dos escenarios a la electrónica, el género mimado del festival, destrozando los conciertos de otro género que se realizaron allí.

digooo

Pero vayamos con la música que es al final lo único que importa.

Jueves

Todos esperamos de un directo de Macaco los tres temas que durante una época bombardearon nuestras emisoras, los hubo pero como un peldaño necesario en el concierto. El catalán no se explayó de un modo especial por tratarse de sus éxitos, hecho de agradecer, ya que así pudimos encontrar canciones menos famosas de su discográfica pero mucho más interesantes como Semillas, oscura, bailonga y con mensaje sin llegar a ser un panfleto manoseado, que el cantante utilizó como banda sonora de su llamada contra el TTIP; por otro lado, el tan esperado directo de los Mojinos Escozios, un clásico ya del festival, sonó débil y apagado. El Sevilla y los suyos no parecían cómodos, se les notaba presionados quizá por el tiempo que tenían y sonaron castrados e inhibidos.

Julian Marley (3) Alrumbo Festival | Indiescretos

Uno de los mejores directos de la noche, fue sin duda el que ofrecieron para nuestros oídos y ojos los madrileños de Hamlet. Gracias a un como siempre espectacular J. Molly y un enérgico Luis Tárraga, quienes fundarían la banda a finales de los años ochenta, el público que ansiaba verles pudo disfrutar de un espectáculo que si os soy sincera, no podría explicaros, ni quiero. Lo único que puedo hacer es invitaros a perseguirlos en su gira ahora que podéis y que comprobéis con vuestros propios ojos la caña que meten estos señores subidos a un escenario (y saltando por los aires, como Mr. Tárraga).

Hamlet (2) Alrumbo Festival | Indiescretos

El canijo de Jerez siempre logra convencer por más que se le escuche, da igual a cuantos conciertos de él hayas ido sin darte cuenta, y aunque en principio no pensaras hacerlo, te verás con tu cervecita en la mano cantando los mismos himnos callejeros a escasos metros del garrapatero. Aprovechó el concierto en el que estuvo más cómo y familiar que nunca (y ya es decir para un artista que hace de cualquier escenario y cualquier situación el patio de su casa) para dedicar canciones a su padre y tocar con amigos como El Langui. 

eaaaaaaa

Por fin las revoluciones comenzaban a dispararse con el directo de Trashtucada, una propuesta ska, punk y reggae hipéractiva no apta para pulsaciones mínimas. Letras que son borbotones de saliva y energía explotando en tu oreja y actitud en autenticas llamas a la insurrección como Nada nos puede parar.

niñateo

La noche se cerraba con tres propuestas electrónicas cada vez más estridentes, la primera N.O.H.A, un concepto sonoro original, drum&bass con música del mundo, que hizo que el público no solo bailara sino que se uniese en un autentico rito chamánico. El DJ israelí Borgore trajo una propuesta más comercial pero lo suficientemente potente como para mantener despiertos y en movimiento a los presentes al filo de las 6 de la madrugada donde quedaba el último escalón en la fuerza, Zomboy electrónica dura para derretir el cerebro y que siente mejor el primer baño de la mañana.

evride

Viernes

Aún con el cerebro derretido, aún cuando pega el sol y la cerveza se calienta demasiado rápido como para que dure más de dos canciones en un concierto. Tres tipos vestidos de un blanco casi divino cogían sus instrumentos y preparaban la llegada del cuarto miembro de la banda. La Dalai Lama de la cumbia se subía al escenario engalanada con flecos de colores, con gafas de sol y una energía que se burlaba de el adormecimiento que nos provocaba a nosotros, los humanos,el sol de frente. Bomba Estéreo combatiendo el calor con más calor. Fuego, Somos Dos, Fiesta…canción a canción la banda despliega su visión electrónica y psicotrópica de la Cumbia que está conquistando a todo el mundo. La voz de Liliana Saumet y su fuego es adictivo y es imposible llenarse de vida al escucharlos.Su música puede llevarte al trópico y a vivir un eterno verano, de hecho prueben a escucharlos también en invierno si no comienzan a sentirse acalorados y a quitarse ropa están muertos.

grandees

El atardecer violento. La poca brisa. La familia con los niños jugueteando por el césped del festival. La misteriosa silla de mimbre reina el pequeño de los escenarios del Festival. Suena LA COPLA, entre las coplas, la niña de fuego. Si agudizamos la vista podemos ver en la parte oculta del escenario a una mujer con chaqueta y un sombrero de ala ancha con espíritu egipcio caminar de un lado a otro,saltar y acabarse un cigarro. Bebe dedica miradas impenetrables y una sonrisa enigmática al público que le aplaude, se sienta sobre la silla con el micrófono en la mano, comienza a cantar y se hace un silencio que nadie atreve a rasgar. La primera canción de excesiva y exquisita intimidad, deja desvaído al público. Conforme avanza la cantante se va desgarrando aún más hasta que desollada de rabia y lucha tira el sombrero y la chaqueta se pone en pie y agarra la guitarra para dar un respiro al alma y comenzar Me Fui, por fin podemos cantar y catalizarnos del exorcismo que acabamos de vivir.

holawarra

Por su actitud, por la fuerza, os juro que en un momento salvé las muchísimas distancias y creía encontrarme ante Patti Smith. No solo de fuerza se vive y Bebe demostró en su concierto una madurez artística acojonante. De la mujer que cantaba con dos acordes y medio y de modo facilón no queda nada. Se atreve con todo sin perder su esencia, rap, rock, reggae, de melodías sutiles, música del mundo… ofreciendo un directo para disfrutar de todas las maneras desde las entrañas hasta los pies.

ayyy

Vetusta Morla nunca defrauda, los técnicos de sonido a veces sí. Sonaron por debajo de sus posibilidades haciendo autenticas masacres a canciones tan oníricas como Cuarteles de Invierno o Lo que te hace grande. El público se quejaba de que no oían, lo que conseguimos escuchar algo nos enfrentamos al esfuerzo de unos músicos brillantes por salvar unas dificultades técnicas que estaban fuera de su mano. La tensión y el desencanto de Pucho iban aumentando canción a canción, no sabía a quién dirigirse para evitar tal barbarie.

yeeeeeeeee

Uno de los directos más esperados de esta edición era el reencuentro con la calle de Violadores del Verso. La rudeza de Sho-Hai, la vitalidad  de Lírico y la genialidad de Kase O surcaron las bases de R de Rumba como si se estrenasen en ese mismo momento a pesar de que algunas tengan más de 20 años. Doble V dio un espectáculos sin altibajos porque consiguieron estar en la cúspide durante una hora y media sin flaquear un solo segundo.

olaaaa

El canijo de Jerez y Juanito Makande coparon los tres días de festival, tanto en solitario como presentando un proyecto distinto a lo que nos tienen acostumbrados. Estricnina, el nuevo experimento sonoro de dos de los músicos más adorados del sur, suena distinto sin abandonar el espíritu garrapatero. En el primer concierto que dan como banda antes de que salga su EP en octubre sonaron a rock alternativo, a calle y un poco al gipsy rock de los setenta.

jajaja

Sábado

Siempre me ha fascinado como Noni, de los Lori Meyer, pierde su marcado acento cordobés cuando canta, es como si se volviese otra persona. Un encorbatado ejecutivo del rock alternativo con zapatillas y un pendulante universo de colores detrás de su informe sonoro,junto a su tripulación. El grupo comenzaba la tralla de la noche ofreciendo un concierto donde reinaron sus temas más eléctricos incluso los más tiernos y dulces como Luciérnagas y Mariposas sonaron poderosos.

eeeeeeashd

Oscuridad. La gran marea humana se convierte en arenas movedizas que te absorbe.Los más bajitos nos apresuramos por subirnos a los hombros de quienes son lo suficientemente altos como para ver por encima de tantas cabezas.Desde arriba se ve la cima de la jungla, los colores y la energía contenida que de un momento a otro va a explotar y no va a dejar que nadie se salve. The Prodigy salta al escenario acompañados de guitarra y batería. Antes de poder percatarnos de eso la tensión sonora explota de un modo tan extremo que nos cuesta sostenernos en los hombros de los gigantes. Durante las casi dos horas que duró el concierto os puedo asegurar que ninguno de los miles de valientes que disfrutaron del directo de los faraones de la fiesta a pie de pista fueron capaces de mantener las suelas en la tierra.

achooo

La nueva onda de Muchachito mucho más rockera y atmosférica, no convenció a un público que buscaba el momento rumbero vertiginoso al que nos tiene acostumbrado el catalán. Mientras, ante apenas unas 100 personas Rat-Zinger, ofrecía el último concierto de autentica actitud del Alrumbo. «Los hijos bastardos de Papa» vomitaban sangre con su punk-hardcore levantando heridas necesarias y sonidos contundentes que las masas absorbidas por la electrónica y las altas horas de la noche no supo apreciar.

jejejejje

La edición de 2016 ha dejado encallado al Alrumbo y solo con una propuesta más inteligente y arriesgada podrán salir a flote la próxima edición.

Fotografías: Lorena Lucenilla para Indiescretos.

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