Sonaron los primeros acordes de “Jenna Fischer” y el público se encendió por arte de magia, la magia de Izal que conquistó Valladolid durante dos jornadas seguidas. El Laboratorio de las Artes de la capital fue testigo del espectáculo de esta banda madrileña que rueda por España con su Gira Despedida.
Tras el sold out del sábado, Izal recibía con sorpresa a los asistentes del domingo que casi llenaron la sala LAVA de nuevo. Levantaron al público desde el primer momento en que sonó “Asuntos Delicados”, tema de su segundo disco. A partir de ahí no se pudo parar de saltar, cantar y bailar. Izal hizo un repaso de su discografía durante dos horas exactas.

El tiempo para temas de su primer álbum comenzó con “A nuestros rincones” y “28 horas”, que sonaron bien fuertes. Más tarde, llegó el momento de “ofrecer” su ukelele, el instrumento más característico de la banda, y la canción escogida fue “Tu continente”. Aprovecharon también para presentar “En aire y hueso” uno de los temas del próximo disco que grabarán cuando terminen la gira, y que fue bastante bien acogido por el público vallisoletano. Tras el “Extraño regalo” que aún sigue dando que hablar, se arrancaron con los tres epílogos que cierran su álbum Agujeros de Gusano.
La banda madrileña también presentó una parte más acústica. Un momento más íntimo en el que tocan canciones que no suelen aparecer en sus giras veraniegas. “Sueños lentos, aviones veloces”, “A los que volveremos” y “Eco”, fueron los temas escogidos.

El espectáculo continuó con el público entregado y un Mikel Izal que, con movimientos de cadera incluidos, llegó hasta “Magia y efectos especiales”, “la canción con la que empezó todo” aseguraron. Después, la tradicional explosión de confeti de “Qué bien” iba augurando el final del concierto. Un concierto que sonaba a “Despedida”, pero no por mucho tiempo.

La banda madrileña ofreció dos horas de frescura y buen hacer, un “domingo de fiesta” para todos los que disfrutan con la buena música.










