Una de las características de las ciudades pequeñas es que todo se espera con más ilusión, al menos así lo sentíamos los palentinos que llevábamos semanas ansiosos por poder disfrutar de todo un señor festival en nuestras propias calles, el Palencia Sonora. El escenario estuvo en el parque del Sotillo, pero la música se sintió en toda la ciudad, en la Plaza Mayor y en bares como el Jimmy Jazz o el Universonoro, donde acabamos la fiesta del fin de semana festivalero. Y lo acabamos juntos, en familia, artistas, camareros y público, creando un ambiente de hermandad, algo especial.

parrots (2)
The parrots fueron los encargados de la ardua tarea, abriendo un festival que se arriesgaba y del que se esperaba mucho. El público, algo rezagado, tardó en poblar los alrededores del escenario, pero a los madrileños no les importó y llevaron su energía hasta lo más alto. Tal fue su éxtasis que con sus movimientos enérgicos destrozaron alguno de sus instrumentos, un triste final que dejó a muchos con las ganas de bailar uno de los temas más conocidos del trío, «I did something wrong». Aun así, la esencia del grupo se dejó sentir en el parque del Sotillo con canciones como «I am a man» o «Love you is hard».

Publicidad - Revelab Studio

 

second (1)
Los segundos, fueron Second y con ellos llegó ya el estallido en los estribillos bailables y pegadizos de «La N.A.D.A.», «2502» o «Nueva Sensación». Cuando llegó «Rodamos», las manos ya estaban bien arriba y los pies las acompañaban saltando cada vez más. Palencia se entregó a los murcianos más indies que nos llevaron canción tras canción por un camino que terminó en un «Rincón Exquisito».

second (2)
Ni rastro quedaba ya de los rayos de sol, pero la energía vibraba entre el público, cuando llegó uno de los momentos más esperados por muchos (sobre todo por los más veteranos), que coreaban con fuerza el nombre de Los Enemigos. Aun con alguna melena, aunque canosa, nos hicieron botar, a todos, con «Vida Inteligente», «Septiembre» o «Qué bien me lo paso». Y qué bien nos lo hicieron pasar.

los enemigos (2)
Aunque la noche ya estaba bien entrada, quisieron pintarlo todo de negro… y tras la brutal introducción, la última banda de la noche, La Maravillosa Orquesta del Alcohol, empezó a encender su propio fuego. La voz rota y los sonidos nuevos de los burgaleses más inquietos no podían faltar en el festival palentino y, demostrando que son unos «Nómadas», comenzaron con el conciertazo primaveral. Como en toda «PRMVR» (primavera), nacieron algunas «Flores del mal», pero por si estábamos heridos, los burgaleses intentaron curarnos recordándonos que «Hay un fuego». También pasaron por allí los «Hijos de Johnny Cash», que (como muchos de los asistentes) dejaron muchos «Vasos vacíos», y entre todos nos hicieron víctimas del estímulo en el momento en el que salieron «Los lobos».

la moda (3)
No salieron de traje, pero desde luego encendieron muchas luces. LA M.O.D.A. fue la manera perfecta de terminar la primera jornada festivalera, que nos dejó con una sensación de alegría interna, reflejada en las sonrisas de oreja a oreja que se encendieron cuando se hizo el silencio.

la moda (2)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here