¿Qué secreto guarda Correos para ser el ojo derecho del Sonorama y escandalizar en 2014 una Plaza del Trigo rebosante? ¿Qué tienen para duplicar su participación en el 18 aniversario del propio festival, celebrando una de estas en el escenario principal? ¿Quiénes diablos se creen para telonear hace escasas semanas en la Riviera a uno de los conjuntos más en forma en la actualidad como Sidonie? Las respuestas podrían ser más o menos coherentes u objetivas, pero no cabe duda que de todas ellas saldrían con las espaldas cubiertas para los donostiarras.

correos5El ahora trío tiene potentes temas que van desde el rock más duro hasta el pop más bailable, letras pegadizas e incorrectas, pero sobre todo actitud, mucha actitud. Fue con esta ventaja con la que saltaron al escenario de la sala El Sol para continuar con la presentación de Seres, último trabajo publicado el año pasado.

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correos3“La voz” fue la encargada de inaugurar la noche. Como Seres era el gran responsable de esta actuación, “Eternos”, “Rubicón”, “No creas las promesas”, “Jóvenes”, “Pánico” y “El fin del mundo” despellejaron la mitad del elepé con un comienzo de sus canciones más actuales. Aun así, no pudieron faltar algunas de sus joyas pulidas con anterioridad. Ejemplos de estas “Animal salvaje” y “Canción de cuna” que brindaron dos de los momentos más álgidos de la cita. “Aspirantes” y “Marte” fueron otro par de estos ejemplos y dos de las últimas en desfilar.

correos1“Todo el mundo necesita un corazón”, primer single de Seres, se coló en el ecuador junto a ese raro avis de seis minutos “Como el verano”. Con “Snobs”, como es habitual, escupieron los últimos guitarrazos, rabia y pogos de la noche.

correos4Pasadas las doce y ya en un nuevo día de noche, las luces del escenario se igualaron a las de la calle. Sin bises, sin aliento. Y es que Correos, esa banda de denominación abierta a los pensamientos más exóticos, fueron muy precoces en lo que a la caída de la arena del reloj se refiere. Prematuros por una eyaculación que duró poco más de una hora, pero con una corrida que les situaba junto a las más sobresalientes faenas de Las Ventas. Una hora de ascendente velocidad y gran intensidad que anunciaba la orgía final en la que todos los participantes llegaron al orgasmo en el mismo punto, en «Snobs». Pero ¿quién no soñó con una noche de esta blanca suciedad alguna vez? Correos ya lo cumplieron.

Fotografías: Cris Molina

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