El pasado 21 de noviembre los chicos de Belize se dejaron caer por Barcelona para presentarnos lo que sería su primer álbum de título homónino y a pesar de que no fueron puntuales, supieron compensar. Tras la larga y sobretodo fría espera en la puerta de la sala Heliogàbal ubicada en el barrio de Gràcia, los chicos de Belize nos invitaban a pasar, donde nos quitamos rápido el frío ya que la sala era bastante reducida por lo que no pudimos evitar estar todos muy juntitos.
Para abrir boca tuvimos a Iseo, la cual nos deleitó con su juego de melodías, voz y guitarra acústica. A pesar de los problemas técnicos supo reinventarse y salvar su show. Nos contó que está grabando nuevo disco, así que estaremos atentos a ella para ver con qué nos sorprende.
Transcurridos unos minutos los chicos se colocaron en el escenario que habían improvisado en el corto espacio que la sala les había cedido; un estilo muy cuidado y peculiar, ya si algo tenemos claro es que estos chicos cuidan mucho la estética a transmitir, cosa que podemos comprobar por ejemplo, en cada uno de sus vídeos.
Tocaron su álbum ‘Belize’ de principio a fin, casi sin hacer pausas y justo en el mismo orden en el que las canciones están presentadas en su disco.
Comenzando con su «Prelude. Joie» que como casi todos sus temas, nos evoca tranquilidad y te transporta mentalmente a sitios tranquilos donde desconectar. Enlazando con «Samoa’92» nos concedieron la oportunidad de cerrar los ojos y llenarnos de buenrollismo.
Tras el primer interludio llegó su canción más conocida y a primera que presentaron como single hace ya algún tiempo, estamos hablando cómo de «Egos».

Después del segundo interludio llegó «Stab my heart» una canción más popera que el resto de las que se pegan y no puedes sacarte de la cabeza. Seguidamente llegó a sus voces «Arde Pekin» un poco más tranquila, pero igual de pegadiza.
Para la siguiente nos tenían preparados ritmos mucho más electrónicos y enérgicos, «Tik’al» un tema bastante especial, ya que fue el single elegido por Delorean para hacer un remix.

Algunos se han atrevido a comparar a los chicos de Pamplona con Crystal Fighters y, aunque no son parecidos al 100%, sí que es verdad que algunos de sus ritmos y sonidos tropicales pueden acercarse bastante a las sensaciones alegres y optimistas que transmiten los Crystal, como ocurre con «Tó-ji» canción que escuchamos antes de cambiar totalmente de tercio con «Little Secrets» tema mucho más acústico que se acerca bastante a los detalles de bossa nova.
El portugués inundó la sala para presentar «Saudade» algo diferente al resto donde los chicos de Belize apuestan con un idioma distinto para sus estribillos, pero que saben defender igual de bien que la mezcla de castellano e inglés a la que nos tienen acostumbrados.
Otra de las más optimistas y bailables con ritmos costeros y tropicales es «Ritmos de la ciudad» que habla exactamente de eso, del ritmo frenético que suelen acoger las ciudades pero contado desde el tono más alegre posible.
Con «Campos de sal» y «Postlude» acababan de presentar su disco, pero no el concierto, ya que nos tenían preparada una sorpresa para los bises. Sin moverse apenas del escenario, porque el espacio no lo permitía, nos animaban a gritar el típico ¡otra, otra! para volver y cantar la versión de «Teenage Wasteland» del grupo ‘The Who’.
Hubo poca gente que no saliera de allí con una sonrisa, y es que el buen rollo que estos jóvenes transmiten es fácilmente contagiable, así que esperamos que sigan dando guerra y sacando sonrisas por mucho tiempo más.













