El pasado Sábado 2 de Noviembre (día de Los Muertos) entre fiestas temáticas, personajes con caras pintadas y disfraces deambulando por las calles de la capital; amigos, vecinos y fans se reunieron en la Sala Camacuá para la presentación en vivo del segundo disco de Desayuno Continental,  “Mala voluntad«.

Desayuno Continental
Desayuno Continental rockeando Sala Camacuá
La banda

Si bien su formación lleva ya unos años tocando, se puede decir que están en su mejor momento como agrupación. Quizás haya sido por su primer disco (editado a través de crowdfunding en 2017) “Todas las mentiras que querías escuchar” les significó el Premio Graffiti al “Mejor álbum indie” en el 2018 y los dejó haciendo eco en la cabeza del público que aún no los conocía o quizás porque al presentarse en vivo tan poco obligó a sus seguidores a tener una suerte de compromiso, prestar atención y estar pendientes en las redes para lograr verlos en vivo.

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A pesar de que ésta era la presentación de su nuevo disco, hubo tiempo para los clásicos (ya) de su primer trabajo y hasta para hacer un cover de “Llamada perdida” (perteneciente a Gris: el proyecto solista de Lali Gaspari – tecladista, voz, sintes y coros de Desayuno Continental – editado en 2018).

El show

El grupo ofreció un show sin pausa (pero sin prisa) donde se adaptó ágilmente a la sala y captó rápidamente la atención del público. Viniendo de conciertos en los cuales el público está parado contra el escenario, tocar en una sala con su público en butacas era un desafío tan importante como el de sonar bien: había que acortar distancias y vibrar con más alcance.

Re afirmándose como representantes del postpunk local (sus letras directas en lenguaje cotidiano entonadas por la texturada voz de Pepe, el sello synth pop que nos marcan los sintes y teclados comandados por Gaspari así como también los coros y las vocales con su dulce voz) en temas como “Dostoyevski”, “Mala voluntad” u “Hombre de barro” mostraron una vez más que tienen mucho para contagiar en la escena.

Bajos y guitarras fuertes e incansables (Piccioli y Brum) y una batería sólida, prolija e inagotable (Barrere) fueron el cierre perfecto en su canción “El lado oscuro” (cover de Getcha Back de los Beach Boys). Se despidieron con la promesa de tocar “más de una vez por año” y con una sala que se fue con sus expectativas desbordadas.

La telonera

No me quiero olvidar de mencionar a Romina Peluffo, responsable  de abrir la noche acompañada por Laura Gutman (Buenos Muchachos, Laura y los Branigan) y Santiago Peralta (Eté y Los Problems) en una configuración de 3 guitarras. Un show íntimo y breve que atrapó por completo al público que iba ubicándose en el sitio.

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