Figuras mitológicas femeninas en una banda de folk
A lo largo de la historia, las mujeres han representado muchos papeles en la música:
- Supervivientes – («I will survive«, – Gloria Gaynor).
- Reyes – («King«, Florence + The machine).
- Villanas – («Femme Fatale» – The Velvet Underground).
- Putas – («Merichane«, Zahara).
- Libertarias – («Think«, Aretha Franklin).
Para la banda de indie-folk The Lumineers, las mujeres también han sido fuente de inspiración. Y muchas de sus musas, además de llevar cromosoma XX, están vinculadas a la mitología y a lo fantástico.
Las mujeres de The Lumineers
- Elouise – ‘la elegida’ o ‘guerrera de renombre’.
- Ophelia – personaje de Shakespeare.
- Cleopatra – faraona de Egipto.
- Angela – mensajera de Dios.
- Gloria – grandeza, fama, esplendor.
- Donna – ‘doncella’.
Onomástica aparte, este artículo pone la lupa sobre dos de estas mujeres: Ophelia y Cleopatra. Sigue leyendo para entender cómo inspiró su leyenda a los de Colorado en la composición de dos de sus canciones. ¡Y ojo! Porque ambas están en su Top 3 de Spotify.
Ophelia
Ophelia en The Lumineers
Wesley Schultz, fundador y vocalista de la banda, explica lo siguiente a Entertainment Weekly sobre la canción:
OPHelia habla de las personas que se enamoran de la fama. El mundo bajo los focos parece un buffet libre pero, en realidad, solo destacas como novedad durante un instante. Después va el resto de tu vida.
¿Te suena esta visión sobre la fama? Otra conocida artista advertía más recientemente sobre su peligroso poder de seducción.
El personaje de Ofelia representa la fama que alcanzó la banda tras el lanzamiento de su sencillo «Ho Hey» en 2012. La canción alcanzó el tercer puesto en la lista Billboard y grabó el nombre de la banda en los carteles de todos los festivales.
¿Y qué tiene que ver esto con Shakespeare?
En Hamlet, Ofelia es la hija de Polonio, consejero del rey. Además, tiene una relación amorosa con Hamlet, hijo del anterior rey. Tras el asesinato accidental de su padre a manos de su amante, Ofelia termina enloqueciendo y ahogándose en el río.
Las referencias más obvias a la Ofelia de Shakespeare aparecen en los siguientes versos:
| Oh, Ophelia
You’ve been on my mind girl since the flood Oh, Ophelia Heaven help a fool who falls in love |
Oh, Ofelia
No he podido sacarte de mi cabeza desde la inundación Oh, Ofelia Que el cielo ayude a este loco enamorado |
La inundación puede hacer referencia al río en el que muere Ofelia tras conocer la muerte de su padre. Y esa petición desesperada de auxilio al cielo, los remordimientos que sentía Hamlet por haber provocado indirectamente el sufrimiento y la muerte de su amada.

El tema de la fama puede enlazarse también con la historia de Shakespeare. Polonio advierte a su hija Ofelia de que no se relacione con el príncipe Hamlet, ya que su popularidad y obligaciones para con la Corona serán siempre más importantes que ella. La misma advertencia que nos hacen The Lumineers (y Rosalía): es mala amante la fama.
Cleopatra
Cleopatra en The Lumineers
La mujer de carne hueso detrás de la figura de Cleopatra es Manana, una taxista georgiana. Según explica el cantante a Entertainment Weekly, «es una tía de armas tomar, que te recoge en el aeropuerto con un cigarrillo en la mano y una lata de cerveza entre las piernas».
Vivimos en el país de Instagram y de las fotos bonitas. Luego llega ella, viva imagen de todo lo contrario, y se la pela. Tiene lo que hay que tener para enfrentarse a la vida.
En el videoclip de la canción, la protagonista es una conductora madura, testigo de las historias que se desarrollan en su taxi. Historias, por cierto, conectadas con otros tracks del mismo álbum: «Sleep on the Floor» y «Angela».
En una entrevista a VEVO, la banda confiesa: «Es una historia bonita, esperanzadora y romántica, pero también devastadora».
¿Y qué tiene que ver esto con la reina de Egipto?
La letra de la canción parece un remake moderno de la turbulenta historia de amor entre Cleopatra y Marco Antonio. Analicemos algunos versos de la canción:
| I was Cleopatra,
I was young and an actress When you knelt by my mattress, and asked for my hand But I was sad you asked it, as I laid in a black dress With my father in a casket, I had no plans And I left the footprints, the mud stain on the carpet And it hardened like my heart did when you left town |
Yo era Cleopatra,
joven y actriz. Cuando te arrodillaste y me pediste la mano yo me puse triste, porque vestía de luto. Con mi padre en el ataúd, no concebía ese plan. Dejé ahí las huellas, las pisadas de barro en la alfombra y se endurecieron como mi corazón cuando te fuiste de la cuidad. |
Cleopatra era muy buena actriz. Gracias a su extraordinario papel de seducción, logró cautivar a dos grandes de Roma: Julio César y Marco Antonio. Lo intentó también con Augusto, aunque en esa ocasión no tuvo tanta suerte. Dicen las malas lenguas que porque a este no le gustaba su nariz. Este es el arrojo que le llamó la atención a Schultz de la taxista georgiana.
La mención a la marcha de su amante de la ciudad puede hacer referencia a las continuas idas y venidas de Marco Antonio a Roma para atender a la República y a su familia legal.
| Damn your wife,
I’d be your mistress just to have you around. |
Que le den a tu mujer,
seré tu amante si así puedo estar a tu lado. |
En una de esos viajes, Marco Antonio se casó con su segunda esposa romana. Pero a Cleopatra no le importó. Aceptaba cualquier cosa por estar con él. La protagonista de la canción se entrega al taxi y a sus fugaces habitantes como medio de distracción de esta angustia.
| But I was late for this,
late for that, late for the love of my life And when I die alone, when I die alone, when I die I’ll be on time |
Llegué tarde a lo uno
y a lo otro, llegué tarde al amor de mi vida. Y cuando muera, sola cuando muera sola entonces llegaré a tiempo. |
Estos versos recuerdan la muerte de Cleopatra. Ante una derrota inminente en la Guerra Civil entre Octavio y Marco Antonio, este se suicidó. Después, privada de su marido, ella hizo lo propio para evitar un escarnio público en Roma.
Puede que esta interpretación coincidan con lo que había en la cabeza de The Lumineers. O puede que nos hayamos sacado referencias al tuntún de debajo de la manga. En cualquier caso, larga vida al ejercicio de escudriñar la intertextualidad en la música.








