Como era de esperar y como las circunstancias obligan, 2020 será el primer año que se quede sin Eurovisión desde que diera el play en el año 56. Desde entonces, nada había puesto el pause al concurso-festival musical más importante del mundo. Sin embargo, el coronavirus ha marcado un hito histórico al ser el primer causante de dicha pausa. A pesar de ello, hoy queremos hacer un repaso y homenajear a las siete mejores propuestas de Eurovisión en los últimos 25 años. En estos años, Eurovisión ha ido de mal en peor para la representación española. En ocasiones por falta de riesgo por parte de España, en otras por falta de buenas propuestas y en otras por unas puntuaciones que no hicieron justicia con el show y las canciones presentadas por RTVE. Por ello, traslademos de nuevo a nuestras memorias las siete propuestas más notables de las dos últimas décadas y media:

7. Son De Sol – «Brujería» (2005): España, por fin, se atrevió a enviar después de décadas una canción “made in Spain”. Cuando vio que nuestros vecinos europeos se rindieron al descarado pop flamenco, carisma y estilo de María Isabel, un año antes en Eurojunior con “Antes muerta que sencilla”, intentaron replicar la jugada maestra y alzarse después de décadas con una nueva victoria. España apostó por las tres hermanas sevillanas y su tema de pop ¿urbano? aflamencado, a pesar de saber lo mal acogido que ha sido el flamenco en Eurovisión, a excepción de Azúcar Moreno que alcanzaron un quinto puesto. Se intentó modernizar una canción que por sí sola podría haber conseguido sorprender a Europa. Sin embargo, la interesante propuesta española se vio ensuciada por un “Chunguito” que lejos de sumar, restó. Restó seriedad, credibilidad y personalidad, a pesar de querer sumar esta última cualidad. Ese intento de rapear el flamenco y actualizarlo quedó desfasado y le llevó a España a la posición 21. Sin embargo, suprimiendo esos últimos 30 segundos de actuación, “Brujería” fue un interesante y excelente tema para habernos posicionado en el top 5.

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6. Rosa López – «Europe`s Living a Celebration» (2002): Con el tiempo se ha convertido en una “frikada” más de la cultura pop española para cantar «a grito pelao`» en los karaokes, con la que imitar la vuelta a destiempo de Geno, o los coros y bailes de Chenoa, Gisela, Bisbal y Bustamante. Sin embargo, este tema recuperó tintes de las mejores canciones pop del festival y una letra de lo más eurovisiva, llevándola hasta el puesto séptimo. Recoge, también, todo el espíritu con el que nació el festival allá por 1954 para unir a los países con esa hermandad que aclama y exclama en la celebración europea. Muchos recordamos esta canción como el inicio de marcar la segunda semana de mayo en el calendario como un sábado especial. No podemos escuchar esta canción con los oídos de hoy, porque nos parecería una cursilería sonora, pero marcó a toda una época y generación. Tal fue la repercusión de Rosa y su canción que es el Eurovisión más visto en España con un increíble 80,4% de audiencia. Rosa unió más a España que ningún otro político, por algo se le otorgó la corona de Rosa de España.

5. Ruth Lorenzo – «Dancing in the rain» (2014): En la línea musical del baladón de Pastora, Ruth Lorenzo ascendió a la misma posición que Soler, pero empatada con la novena posición -la mejor en 16 años-. Sin duda, una de las aspirantes que más ha disfrutado, enorgullecido y aplaudido el festival. La murciana impresionó gracias a un potente rango vocal y una puesta de escena que representaba la lluvia (mucho más sorprendente que la de otros años). A pesar de que su canción -que podía encajar en el típico baladón eurovisivo- parecía quedarse por debajo del increíble talento de Ruth, se ha asentado como una de las grandes canciones de Eurovisión de España y como una de las más recordadas. Por todo ello, Ruth defendió hace unos meses en nuestra entrevista ccon ella que “hoy por hoy piensa que era la mejor propuesta porque era la mejor canción que tenía hasta el momento”. No cabe duda de que de regresar con una canción como “Good girls don`t lie” o “Loveaholic” se aseguraría un merecido y prestigioso top 5 por su fuerza, carisma y potencia vocal.

4. Miki – «La venda» (2019): En la onda de los griegos Koza Mostra y Agathon Iakovidis con el pegadizo hit “Alcohol is free” de 2013, Miki se presentó con un tema ska al más puro estilo La Pegatina, de quien Adrià Salas fue el compositor de «La venda». Miki ofreció una de las grandes actuaciones de Eurovisión 2019. Prueba de ello, la gigante conga que se llevó a cabo entre todos los participantes que no pudieron evitar el contagioso buenrollismo de Miki. Seguramente, desde Remedios Amaya, no se había hecho una apuesta tan arriesgada, puesto que no es el estilo mayoritario del festival y ni siquiera para la propia España. España tiró la casa por la ventana y fue más allá creando su puesta en escena más visual de toda su historia. A pesar de su injusta 22 posición, «La venda» es la canción española de Eurovisión más escuchada en Spotify de este siglo y la tercera más reproducida de la historia, solo por detrás de “Bailar pegados” de Sergio Dalma y “Eres tú” de Mocedades.

3. Barei – «Say Yay!» (2016): Fue una de esas selecciones que fue ganando con las semanas hasta demostrar en el escenario de Estecolmo que era una de las mejores canciones de España en los últimos años, a pesar de que su puesto 22 no dijera lo mismo. Canción actual, electrónica y mucho más bailable y animada que las de años anteriores que desfilaban sobre la alfombra baladera. Su icónico baile y sobrada actitud la convirtió en una de las actuaciones más peculiares, a pesar de su simplicidad y ausencia de artefactos artificiales. Caída al suelo incluida (guionizada) como ya ocurrió con Silvia Abril como “bailarina” de Chiquilicuatre. Con “Say Yay!” estamos ante la propuestas más indie de España en el festival, ya que no sorprendería a nadie escuchar un tema como este en cualquier festival veraniego a las dos de la noche. Acertadísima actuación, pero injusta puntuación.

2. Beth – «Dime» (2003): Un año después de Rosa y con la sombra de una actuación que quedó en la retina de la sociedad española, la catalana se enfrentaba a la canción que menos le gustaba, tal y como reconoció, pero la cual enganchó a toda España. A pesar de que su actuación estuvo muy desafinada, la buena actitud que transmitía la elevó hasta una prestigiosa y merecida octava posición con 81 puntos (misma puntuación que Rosa) y la más alta del siglo para España. Además, ese “Dime” es de los temas eurovisivos más atemporales de la primera década del siglo, pudiendo ser perfectamente un tema lanzado recientemente por cualquier artista de pop y seguiría gustando tanto como en 2003. Pasando por alto su desacertada actuación, Beth presentó la segunda mejor canción en 25 años a Eurovisón.

1. Pastora Soler – «Quédate conmigo» (2012): Habría que investigarlo, pero puede que esta sea la mejor actuación e interpretación española en el festival. Sin una puesta en escena que distrajera al espectador y con la única atención volcada en su vozarrón, “Quédate conmigo” dejó boquiabierto a todo el continente con ese penúltimo “se que no te voy a olvidar” que se escuchó incluso fuera del espacio. “Borda la canción, señores, borda la canción Pastora Soler”: así defendía el ya fallecido comentarista de Eurovisión, Jose María Iñigo. Y no, no se equivocó. Pastora hizo una actuación impecable. Quizás la letra de la composición no estuvo a la altura de sus increíbles facultades vocales, pero la sobresaliente interpretación hizo olvidar ñoños e infantiles versos como “si no estás, no sale el sol”. Pastora, la mejor propuesta de los 25 últimos años de festival.

 

 

 

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