Nos encontramos ante el esperadísimo nuevo disco de una de las artistas más aclamadas de los últimos años. Florence + The Machine ha conseguido unanimidad en sus dos anteriores trabajos y los avances de éste no han hecho otra cosa que confirmarla. «What Kind Of Man» y «Ship To Wreck» debieran ser, y lo digo antes de escuchar siquiera el disco, dos de los mejores temas del mismo porque en caso contrario estaríamos ante uno de los 5 mejores discos del año sin lugar a dudas.
Precisamente estos son los dos primeros temas de álbum por lo que el listón comienza muy alto. «What Kind Of Man», que fue el primer single, arranca con Florence cantando casi sin aliento, como después de una dura lucha, quizás con ese «Man» al cual le pregunta ¿Qué hombre ama así?. Florence se va «recuperando» hasta que arranca un magnífico riff de guitarra y unos coros marca de la casa con los que consigue una fuerza que ya no pierde en los 4 minutos que dura el tema. Florence lo da todo con una voz potentísima, enrabietada, en una canción espléndidamente producida y con un final épico de coros góspel en un tema que mezcla Blues y Rock a partes iguales.
«Swip To Wreck» es todavía mejor que el primer single, más inmediato y más pop en sus estrofas pero tiene la misma fuerza en el estribillo. Florence se vuelve muy grande en este tema: delicada, sensual, triste y dura a la vez; hace daño cuando grita «To Wreeeeeeeeck». La segunda parte arranca, tras unos coros, con una estrofa con mucha fuerza hasta que cambia el ritmo y pasa a un sonido acústico. A partir de aquí un in-crescendo nos lleva hacia un final épico de una canción que todavía suena mejor en directo.
Florence + The Machine han lanzado una intensa campaña de promoción al publicar casi un single y video por mes (con un demasiado recurrente baile teatral) y ya podemos ver los videos de además de los temas ya comentados los de «St. Jude» y «How Big, How Blue, How Beautiful» que forman parte sin duda de lo más destacable del disco.
La segunda es una canción más delicada que los primeros singles pero vuelve a tener un estribillo muy intenso. Es un medio tiempo elegante que finaliza de forma casi a capela con un final de cuerdas y vientos cinematográfico. La primera por su parte es una balada acústica, espiritual e hipnótica, al igual que su video clip rodado en un plano secuencia.
Pongo especial hincapié también en resaltar la bailable (A pesar de su fondo orquestal) «Queen Of Peace», prácticamente a la altura de los primeros dos singles extraídos y que puede que quede como esa joya que no salió de single.
Orquestal es también la doliente y valiente «Various Storms & Saints», un buen ejemplo de como una canción aparentemente sencilla puede conseguir una intensidad máxima.

Nos quedarían por desgranar 5 temas, de los cuales «Delilah» es quizás el mejor y el resto son 4 canciones de 11 que finalmente no consiguen lo que el resto y provocan que el disco se quede en un notable, en un trabajo que, haciendo mención al título, es grande, triste y precioso y en el que hay mucha evolución (continúa el ascenso del grupo) y una preparación para dar el salto al gran público (si es que quieren). Estoy convencido de que en los 80’s serían uno de los grupos del momento (aquí hay reminiscencias de The Pretenders, Fleetwood Mac o Eurythmics por nombrar solo algunos).
Las mejores: Ship to Wreck, What Kind Of Men, Queen Of Peace, St. Jude.
Valoración: 3/5








