El Sueño Español es el tercer trabajo de los bilbaínos Franco, un EP de 6 cortes grabado, mezclado y masterizado por Urtzi Iza y que está repleto de letras mordaces sobre situaciones que han ocurrido u ocurren en España y que van desde la juventud en los festivales de música hasta los mayores con su jubilación.
Normalmente tratan de temas que vemos casi a diario en la televisión, como la crítica a las puertas giratorias (nombrando directamente un expresidente socialista) en «Iberduero» (antigua Iberdrola), en una canción post-punk con aire ibérico en sus estrofas y con frases como ‘Te vas a Honolulú y te llega la factura de la luz’ o ese estribillo protesta que dice ‘Son las puertas giratorias, tú ya sabes donde ir, jubilación anticipada y prepárate a vivir’ y que a todos nos hace hervir la sangre. Más crítica en el «Caso Himalaya» que, con una base rock-dance y mucha gracia, incluye la frase «Recibo un was-up que dice ‘Que seas fuerte….’ y nos hablan del saqueo al que España ha sido sometida y finalizan el trío reivindicativo con «El sueño español» donde dicen que el sueño español es hacerse mayor y morirse en Benidorm y además añaden un ‘Muy español, mucho español, más español’ que tiene bastante en común con aquella antológica frase que nuestro actual presidente en funciones pronunció tras «olvidarse la letra».

Dejan sitio también para la crónica de sucesos con la típica noticia sensacionalista de televisión donde alguien mata a alguien y los vecinos declaran que era una magnífica persona, que «Siempre saludaba» y ‘la comunidad siempre pagaba’. La canción comienza con cierto toque de folclore latinoamericano para convertirse en la canción más ibérica del disco.
Mas distanciado, al menos en los temas que trata, es «Cabeza de Cartel», donde a falta de un estribillo claro (o todo es estribillo) las letras ácidas son protagonista una vez más: ‘Voy de festivales, ¿estos gafapastas quiénes son?, no me sé ni una, ¿cuándo tocarán una versión?’ y «Rivaldo», donde a ritmo electro-tropical parecen recordar el centenario de San Mamés en 1998, cuando el Athletic y Brasil jugaron un encuentro de conmemoración, empatando Rivaldo el partido en el tiempo de descuento tras salir desde el banquillo, jugador al que idolatran e imaginan jugando con traje y corbata.
En definitiva un trabajo en el que las letras irónicas, mordaces y ácidas se llevan todo el protagonismo mientras el post-punk y el rock-dance te hacen bailar con lo que te encuentras bailando y sonriendo.








