Hablar en España de la reina y señora –ahora más que nunca esta última- del colectivo travesti es hacer referencia a La Prohibida. La Rosalía del travestismo español ha conseguido derribar las fronteras internas, consiguiendo acercarse al público más alternativo y menos prejuicioso, y también las internacionales, consagrando un notable prestigio y notoriedad en su segunda casa, México. A pesar de los prejuicios que puede arrastrar un espectáculo y personaje como el suyo, nunca una travesti en nuestro país había conseguido acercar su cancionero y arte al público generalista. Ahora, con su cuarto disco en la calle, La Prohibida se enfrenta a las sombras del trascendental 100k años luz.

Su álbum más oscuro o “gris”, como ella lo denomina, contiene una de las mejores canciones de su trayectoria y, sin lugar a dudas, del año, gracias a la composición de Víctor Algora con el que comparte, nuevamente, el single “Bouvet”. Con las políticas LGTB+ en ebullición y su reciente disco Ruido, intentando hacer honor a su nombre, intercambiamos notas de audio en WhatsApp con la que es uno de los iconos LGTB+ hispanoparlantes.

¿Cómo te gustaría que el día de mañana te recordara un medio como Wikipedia?
Nunca lo he pensado la verdad. No es algo en lo que pienso el cómo me van a recordar. Simplemente soy una artista que hago lo que me gusta, y si se me tiene que recordar, que se me recuerde como una artista que hizo lo que pudo para entretener y sacar canciones bonitas.

Afirmabas que con este disco te apetecía ser una señora mayor, ¿por qué? ¿Pretendes desmarcarte de lo millennial y la modernidad?
No, en realidad me apetecía ser una señora mayor en el sentido estético. Yo he tenido muchos cambios de looks a lo largo de mi carrera y he pasado por muchos estilos. Era una simple cuestión estética. No me quiero desvincular de la modernidad ni del rollo millennial. Vivo en el 2019 y siempre he vivido en el año en el que he vivido. Miro mucho al presente cuando hago canciones, cuando trabajo y cuando vivo. No me quiero desvincular de la actualidad.

Más señora no sabemos, pero más oscura está claro que sí. Los títulos de tus canciones te delatan: «Galaxia desierta», «Ruido», «Basura espacial», «Mariposa negra»… Con tanta luz como desprende tu personalidad, ¿qué ocurre para que artísticamente estés en el momento más oscuro de tu carrera?
Yo siempre he tenido un lado muy melancólico, pero la melancolía a veces se puede pintar de colores o utilizar una gama de grises. Este no es un disco negro, ni oscuro, es un disco gris con muchos matices; pero no es que esté en una época más oscura.

Si los medios fuéramos justos, “Bouvet” debería estar a final del año en las listas de las mejores canciones del 2019. ¿Crees que es una de tus mejores canciones y una de las mejores del año en España?
Pues eso no lo sé, no es cosa mía decirlo. Yo estoy muy satisfecha, y Víctor también, igual que Salva Musté, con el que hicimos el videoclip. Disfrutamos muchísimo haciendo el trabajo y eso es lo único que te puedo decir. Las críticas deben ser objetivas y eso es cosa de la prensa, ahí no te puedo responder.

 

Vuelves a contar con Víctor Algora para tus canciones, ¿habéis pensado en publicar un trabajo entero juntos?
Los dos contamos el uno con el otro. Entre él y yo las cosas siempre han surgido de una forma muy espontánea y de pura afinidad. Supongo que volveremos a hacer cosas juntos, pero un trabajo entero juntos, podría ser o no, pero si surge, surgirá como ha surgido todo lo anterior: desde una forma natural, afín y sin planearlo.

Uno de los grandes puntos de tu trabajo es que continúas siendo totalmente fiel a tu estilo. Vemos como la mayoría de los artistas están cayendo como si fuera una epidemia en los ritmos latinos, reggaetoneros o urbanos y tú continúas con el pop electrónico. ¿Pensaste en algún momento hacer una canción más cercana a esos géneros para llegar a un público más mayoritario?
A mí los ritmos latinos y el reggaetón me gustan, los disfruto mucho. No es el género que más escucho, pero me parece que está muy bien, aunque yo no tenga nada que ver y no lo quiera hacer. Si a la gente le gusta es por algo, y algo que le gusta a tanta gente tiene que estar bien por fuerza. También es verdad que por el hecho de que un estilo se haga mundialmente popular, no hay que dejar de defender a otros estilos como el indie o el rock. Por ese motivo sigo teniendo público y se siguen escuchando mis canciones. No hay que dejarse llevar por un estilo mayoritario.

En alguna entrevista has confesado que te aburre cantar «Flash», ¿tienes miedo a que te ocurra lo mismo con Baloncesto?
Sí, la verdad es que «Flash» me aburre bastante, es una canción que he cantado muchísimo. No es que la rechace, todos tenemos que estar agradecidos a las canciones que nos convierten en artistas populares. Simplemente me aburre, pero no me cansa ni me desagrada. Con “Baloncesto” está ocurriendo lo mismo, es la canción que está teniendo más visitas. Son canciones que te ayudan mucho, sobre todo a que se conozcan otras. Hay gente que conoce otros de mis temas gracias a “Flash” o “Baloncesto”, y, por suerte, la gente no busca solo el hit. Hay un gran público que busca descubrir muchas otras canciones y la mirada y el punto de vista del artista, más allá de la que más suena o tiene más visitas. Gracias a estas canciones se conocen otras partes de mi trabajo.

«Siento que hay cierta marginación, solo nos llaman en el Orgullo»

Algunos artistas criticáis que en las entrevistas sobre todo se hable de determinados contenidos relacionados al colectivo LGTB+, pero, ¿no forma parte de la visibilidad? ¿Crees que gran parte de los lectores pueden aprender gracias a vuestras palabras sobre algunos temas y gracias a esta visibilidad lograr la normalización?
Yo en mi caso no critico, ni he criticado nunca, que se toquen temas LGTB+. Lo que critico es que solo nos llamen en la semana del Orgullo para determinados medios de comunicación. Pero me parece fenomenal que se hablen de estas cosas. Yo no he dicho jamás que no haya que hacerlo, y cuánto más se haga mejor. El problema es que solo nos llamen en determinados momentos y para determinadas cosas, cuando ahí sí que siento una cierta marginación. El 90% de lo que hacemos no son actividades LGTBI+, sino actividades artísticas y musicales para todos los públicos. El problema es que no me consideran artista para todos los públicos en algunos casos. A veces pienso: “Joder, me están llamando de un programa de televisión la semana del Orgullo, y luego el resto del año no. Yo también canto el resto del año».

Esta queja que comentas se lleva a los festivales. Haces una música perfecta para encajar en cualquier cartel festivalero de verano, pero no estás ahí. ¿Crees que no cuentan contigo por el tipo de show y artista que eres?
Los festivales tienen la programación que deciden y yo la respeto. En los que he estado, he funcionado bien, pero yo qué sé… El dueño de un festival es el dueño de su criterio y su programación. Yo no voy a imponer que se me programe o no, porque es absurdo. Si no me programan, seguramente será porque no les gusto y está todo perfecto.

«Algunos medios de comunicación se aprovecharon de la Veneno»

Comienzas tu carrera discográfica en una etapa en la que personajes como La Veneno estaban en todas las televisiones. Para mucha parte de la sociedad (incluyendo el colectivo LGTB+), personas como ella reducía la dignificación de lo travesti y trans. ¿Fue complicado tu inicio al tener la sociedad esos referentes?
Yo creo que la Veneno no representaba a nadie, se representaba a sí misma. Realmente no creo que redujera la dignificación de las mujeres trans, en todo caso eran algunos medios de comunicación que se aprovechaban de ella. Tenemos que tener en cuenta que la Veneno formó parte de una generación de mujeres trans que, desgraciadamente, se perdió, porque no tuvieron una consciencia social que la apoyara, la comprendiera y la ayudara. Así que bienvenida sea la Veneno y bendita sea. No nos olvidemos nunca de ella para recordar a esa generación perdida de mujeres trans que hicieron lo que pudieron para no caer en una espiral de autodestrucción.

Hay una corriente que afirma que las travestis, generalmente, siempre copian e imitan un mismo prototipo de mujer (pelo largo, tacones, vestidos…) ¿Cae el propio colectivo travesti en el sexismo?
Elegir pelo largo, tacones y vestidos desde la libertad no es sexismo. Yo he sido muy libre en eso. He estado cinco años plana, con botas y ropa ancha y hecha una hippie. Hay muchos tipos de drags y solo hay que darse una vuelta por las redes para ver que cada una tiene su propio estilo. Esta crítica es una tontería y no está basada en la realidad. Hay que ver todo el universo drag, que es un universo muy libre estéticamente. No hay nada más antisexista que un travesti, que es un tío que se está poniendo unos tacones. El estereotipo de lo masculino y femenino viene cuestionado, incluso destrozado, desde el momento en el que es un hombre el que lo está luciendo o interpretando. Nos olvidamos de que la base del transformismo es el cuestionamiento de todos los modelos. Es el símbolo del antisexismo.

«No hay nada más antisexista que un travesti»

¿Crees que se te valora más en México que en España?
Se me valora igual de bien. Lo que pasa que el público mexicano es mucho más efusivo y el artista lo agradece muchísimo. Pero yo creo que se me quiere igual.

¿Es, entre otros motivos, tu intensidad y personalidad telenovelera la que hace que tengas tan excelente conexión y apoyo del público mexicano?
No, yo pienso que es al contrario. Pienso que es mi frialdad y mi forma de ser lo que les atrae. Entre México y España hay una fascinación muy grande. Precisamente son las diferencias las que nos fascinan y no nos separan. Ese es el secreto entre el amor que sentimos los dos países. Sí que es verdad que he hecho alguna telenovela para web series en México y me gusta mucho, pero pienso que lo que les gusta es mi sentido del humor, que es muy diferente al de ellos y creo que conectamos muy bien en ese sentido.

¿Cómo viviste la actuación de Ciudadanos en el Orgullo? ¿Entiendes el cabreo y la actuación del colectivo con el partido?
El problema para Ciudadanos es que realmente han quedado muy claramente sus intenciones. Querían provocar, aunque pienso que han provocado una reacción contraria a sus intenciones. Políticamente han arriesgado, pero les ha salido muy mal la jugada. Espero que esto les sirva para buscar una coherencia y un consenso entre todos, en lugar de buscar una diferencia. Yo les respetaba hasta el año pasado por sus políticas LGTB+, no tenía nada en contra de ellos, pero en este caso me sabe fatal que hayan decidido como arma política el tema LGTB+. Esto no es un arma política, esto es una causa, y estás en ella o no estás en ella; es muy fácil de entender. Lo siento mucho por ellos, pero que esto les sirva y nos sirva a todos para ir en la misma dirección a partir de ahora.

¿Echas en falto el apoyo de los medios musicales alternativos?
Yo no echo en falta a ningún medio de comunicación. Quién se quiera hacer eco que se haga eco. Yo ya me busco la vida de una forma o de otra. Es verdad que siempre salen medios y dentro de ellos existe una periodista que se fija y que me da difusión, pero será que no estoy en una multinacional o que no tengo una oficina de promoción. Pero eso está bien, porque te hace conseguir un público muy real, que no está basado ni en las inversiones ni en el dinero que te gastes en promoción. Esto consigue un “éxito” muy real basado en la afinidad musical y no en otra cosa.

 

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