El escenario de Porta Caeli rebosaba de instrumentos, ukelele, bandurria, guitarra, armónica… Con tanto acompañamiento parecía difícil entender que fuera aparecer el Capitán Cobarde en solitario, pero el pasado viernes 20 de mayo en Valladolid el artista sevillano demostró que no le hace falta nada más que él mismo, sus instrumentos y sus ‘grumetes’ para marcarse un buen concierto.
El cantante trasmitió durante su actuación el ‘buenrollismo’ del folk – rock americano, el bluegrass o el country que tanto caracteriza a Capitán Cobarde y que deja atrás (pero no olvida) las guitarras eléctricas del rock urbano de Albertucho.

Capitán Cobarde se entregó a sus grumetes vallisoletanos desde el principio de la actuación y el público se lo devolvió con la misma energía. Con esta reciprocidad artista – público, el Capitán inició su concierto con los temas «Hay un sitio» y «Superhéroe». Además de sus temas debut, tampoco faltaron algunas de sus canciones recopilatorio y otras versionando a otros artistas.
«El marinero», «La gata» o «Lo que importa y lo que no» formaron parte de los momentos más inolvidables de su actuación. En ellos se pudo disfrutar del sonido de un Capitán Cobarde en solitario en todo su esplendor, capaz de cantar, tocar tres instrumentos a la vez y trasmitir al público los sentimientos de sus letras.

«Porque las persianas no están hechas para las noches bonitas, están hechas para las mañanas de resaca» – así comenzó el momento más íntimo de la noche con su interpretación de «La persiana» entre el público.
«Capitán Cobarde» canción que da nombre y cierra el disco, fue el tema elegido para marcar el final de su concierto en Valladolid.
“Si el barco se hundiera, yo sería el capitán, y éste no es mi barco, y yo no soy de nadie. Tampoco sé nadar.”

Tras zarpar desde Valladolid, el artista sevillano continúa con la gira presentación de su disco «Capitán Cobarde» donde se puede disfrutar de su nuevo proyecto en sus diversas actuaciones tocando en solitario, trío o con banda.








