En una playa de Alicante con 150 millones de personas y con los pechos al aire -tal y como nos describió la situación- nos atendía la voz principal de Las Chillers y mitad de Monterrosa, Rocío Saiz. Bollera y feminista, combo perfecto para estar en el centro de las críticas de parte de la sociedad cada vez más conservadora. “Cada vez que me hacías preguntas, veía reflejado el heteropatriarcado a mi alrededor con este señor que tengo a mi lado queriendo matarnos a todas las bolleras mientras nos miraba las peras”, sentenciaba con humor al final de la entrevista.

Rocío es una de las principales caras del lesbianismo musical en España. Año tras año es partícipe del cartel del MADO, y su discurso a favor de la diversidad y críticas al heteropatriarcado, le han hecho convertirse en uno de los referentes LGTB+ con más carácter y fuerza del país. Además, su selección de versiones “mamarrachas” con Las Chillers logran enlazar la cultura tradicional con la progresión del colectivo, hasta convertir sus conciertos en una auténtica verbena de pueblo. Moderna, claro está.

España se adelantó a su sociedad en derechos LGTB+ siendo pionera en avances mundiales. Después de los últimos discursos políticos de la derecha española, ¿ha adelantado esta vez la sociedad a nuestros representantes políticos en cuestiones de respeto por la diversidad o la política es un espejo de la homofobia de la sociedad?
Sí, si no hubiera sido porque la sociedad, por fin, nos hemos puesto por delante de los pensamientos políticos, no estaríamos donde estamos. De hecho, el movimiento feminista y el LGTB+ le tenemos que agradecer mucho a las redes sociales. Si no fuera por ellas, no habríamos tenido la visibilidad que tenemos para denunciar la opresión que sufrimos los colectivos minoritarios Además, nos han unido para frenar el avance de la homofobia que hay por parte de la extrema derecha, lo cual espero que sea algo anecdótico y que no se quede perenne en nuestra vida, porque en el 2019 no tiene sentido que volvamos a la época del neandertal.

¿Realmente es España un país tan LGTBfriendly como se considera o es que la homofobia es la que está escondida en el armario?
No, no es tan LGTBfriendly, igual que no es tan feminista. El problema de todo no es el machismo ni la homofobia latente, sino la que no se ve. Ese tipo de discriminación que no es tangible y no podemos denunciar es el peligro real que hay en este país. Eso es igual que cuando dicen que las mujeres ya tenemos los mismos derechos que los hombres: ¡no es real! Me parece muy bien que la amiga de tu primo sea lesbiana, pero que mi hijo no sea transexual. Yo le llamo la mentalidad fontanero de España. Creo que hay mucho de aparentar y poco de demostrar.

«Muchas lesbianas nos hemos sentido discriminadas por nuestros propios compañeros gays»

Haces referencia al machismo, pero muchos gays utilizan el femenino en tono despectivo para hacer descalificaciones. ¿Por qué incluso entre gays se feminiza en ocasiones para desprestigiar y no se libra ni el colectivo del machismo?
Desgraciadamente yo veo mucha misoginia en el mundo gay. Creo que deberíamos aliarnos contra las injusticias en general, pero creo que muchas veces se aprovechan de esa situación de poder, porque el hombre también es una víctima del patriarcado. Quiero pensar que sin tener constancia de ello o de una forma no racional. Muchas lesbianas nos hemos sentido discriminadas por nuestros propios compañeros. A mí me da mucha pena cuando me lo he encontrado. Deberíamos unirnos y luchar juntas frente a todas las adversidades.

Tu actitud y estética rompe con la imagen de feminidad tradicional acercándose a una más neutralizada. ¿Deberíamos destruir el género al tratarse de algo totalmente cultural, educacional y que da como consecuencia el machismo y LGTBfobia?
Si, desde luego. De hecho a mí hay una cosa que me molesta mucho que es la fetichización sexual que nos hacen a las lesbianas. Luego están las preguntas de “¿quién es la chica y el chico?”. Con estas sandeces parece que nadie se ha leído un libro. Yo siempre digo lo mismo: ponte a investigar, deja a la gente vivir en libertad y que cada uno se identifique como se quiere identificar.

¿Pero todavía se sigue preguntando quién es el chico y la chica en una pareja lésbica?
¿Que si se sigue preguntando? ¿Tú no tienes ‘cuñaos’ ni cenas de navidad? Las cenas de navidad son las verdaderas Gran Hermano de este país.

«En este país vivimos una falsa modernidad»

¿Has sufrido bullying por no tener la “feminidad” que se espera de una mujer?
Claro que he sufrido, muchísimo además. Yo de pequeña iba vestida como el cantante de Los Caños con mi pelo a tazón y quería ser torero. Había una en concreto que me arrinconaba en el portal de mi casa y me amenazaba. De hecho, escribí un artículo en El País y cuento como todas las tardes tenía que mirar para ver dónde estaba mi acosadora. Aparte yo siempre quise ser actriz, pero no me metí en la escuela porque pensé que todo el mundo iba a ver que yo era demasiado lesbiana y no me iban a coger. Desgraciadamente, creo que nadie puede decir que no haya sufrido bullying en el colegio, en mayor o menor medida. La infancia es muy dura.

¿Feminazi o camionera: qué molesta más?
A mí los dos me parecen unos grandes cumplidos. Feminista camionera me gusta más.

Eres una chica deportista, ¿por qué se vincula tanto el deporte –sobre todo de equipo- con el lesbianismo?
Porque la gente es retrasada, por eso vinculan el deporte con el lesbianismo. Las lesbianas existimos desde antes de Cristo. Esto es absurdo, es como decir que todos los bailarines son maricones. Ojalá hubiera más lesbianas, no solo en el deporte, sino en todo en general.

Se ha hecho viral la imagen de una chica enseñando el pecho en una iglesia con Jesucristo de fondo. ¿Por qué sigue molestando o tratando como un acto de rebeldía que una mujer enseñe el pecho y sin embargo la figura masculina (en este caso Jesucristo) a nadie llama la atención ni ofende a lxs niñxs?
Del tema de Jesucristo no voy a hablar porque me parece una cosa antigua, como la heterosexualidad (risas) ¡Es una broma! Básicamente porque vivimos en un patriarcado absurdo en el que las mujeres no podemos desnudarnos. A mí me han llamado de todo por quedarme en pechos en todos mis conciertos y me seguirán insultado, porque esto no se va a normalizar en la vida. Puede salir Iggy Pop en un concierto desnudo y enseñar el rabo y es hasta cool. Salgo yo y se me ve una teta y se paraliza un planeta. Confío en que las nuevas generaciones vendrán haciendo un open mind y viendo que lo verdaderamente importante no es quien se desnuda o se deja de desnudar.

«En el cartel del Orgullo se repiten los mismos nombres que no tienen relevancia para el colectivo»

Las Chillers tocáis un año más en el MADO. Además, este año tú por partida doble. ¿No creéis que constantemente se repiten los mismos nombres? ¿Hay falta de referentes musicales españoles en el colectivo?
Se repiten los mismos nombres pero que, en mi opinión como Rocío Sainz, no tienen ninguna relevancia para el colectivo LGTB+. Y no voy a dar esos nombres. Nosotras año tras año vamos tocando, y tampoco voy a decir en qué condiciones, pero porque creo que no hay lesbianas en el Orgullo. Yo lucho cada año, les mando bandas, doy ideas, y es muy difícil. Las referentes lesbianas son muy complicadas de encontrar. Gracias a todo lo que hicimos Las Chillers, y no es por ponerme una medalla, creo que se ha abierto un camino para que el resto de compañeras no tengan miedo y puedan decir públicamente cuál es su orientación o no y sobre todo para que haya más diversidad. Creo que hay que dar una gran vuelta al MADO, que hay que tener más presencia femenina y más mujeres lesbianas y, en general, más consciencia feminista.

Con Las Chillers sois líderes en modernizar esos himnos “mamarrachos” que han marcado la cultura en España durante muchos años y que todas las verbenas han tocado hasta la saciedad. ¿Qué tienen estas canciones para que tengan tanto apoyo en las personas LGTB+? 
Porque estas canciones no entienden de orientaciones sexuales. Yo sufro igual que un heterosexual y un heterosexual sufre igual que un maricón. A todos nos rompen el corazón, a todos nos gusta salir, a todos nos gusta vivir en libertad y volvernos locos. Triunfan porque son la definición de cuando éramos felices, cuando no teníamos agobios y cuando lo único que nos importaba era bailar. De ahí que cuando hacemos «Bailando» de Paradisio, decimos que la revolución la vamos a hacer bailando.

Vemos como gran parte de los asistentes a los festivales musicales son LGTB+, ¿Por qué, si hay un gran interés en la música alternativa, en festejos y manifestaciones como el Orgullo casi siempre se caracteriza y promueven una música comercial, divas del pop y “mamarrachadas”?
Esto se ha dado en los últimos tres años, porque las nuevas generaciones de la música hemos sido educados en un ambiente mucho más libre y en nuestro entorno de trabajo hay maricones, bolleras, trans… ¿Y qué nos gusta? ¡La diversidad! Entonces se ha empezado a hacer caso al público, y el público lo que quiere son cosas diferentes, no las mismas bandas todo el rato, ni los mismos pesados de los carteles de los festivales. Para mí el asunto pendiente es La Prohibida. Es una de las artistas más importantes y, por cómo es su tipo de espectáculo, no la programan. Yo confío en que haya festivales que estén abriendo mente y que la vayan a programar.

«Habría que mejorar las condiciones económicas y laborales que tienen los artistas dentro del Orgullo»

Haces referencia a La Prohibida y a su ausencia en los festivales cuando es una artista que podría encajar en cualquiera de ellos. ¿Por qué el público heterosexual no se ve tan cercano a estas artistas? ¿A qué tienen miedo?
Por lo mismo que le tienen miedo a una mujer libre: porque ven que lo que es diferente está triunfando y eso no les gusta. Hay mucho open mind en el resto del mundo, pero en este país vivimos una falsa modernidad. Soy muy mona, muy moderna, pero dentro de mi casa todavía vivo en el siglo XII. No obstante, los jóvenes que vienen dentro de diez años van a ser muy diferentes y, en cierto modo, me gusta pensar que es por el curro que nos estamos dejando tanto tú como yo, como todos nuestros compañeros que tienen voz y voto dentro de la cultura, porque la cultura es la que nos va a hacer libres.

Cada vez cobra más fuerza el Orgullo crítico. ¿Qué crítica haces hacia el orgullo tradicional, aparte de lo masculinizado que está y la ausencia de mujeres que hay?
Que está demasiado privatizado, y no los culpo, porque hace años entiendo que había que tirar de ahí y hacer un entramado que fuera sostenible para ir hacia adelante. Creo que debería ser más abierto y con más participación del resto de colectivos, y no solo el que lo promueve. Habría que mejorar las condiciones económicas y laborales que tienen los artistas dentro del Orgullo. Nunca ha querido ser un festival, sino una cosa más activista, y ahora hemos conseguido vivirlo de una manera que prácticamente es el festival más importante de España. Para mí es una manifestación y siempre va a primar la manifestación por los derechos LGTB+ y luego la fiesta viene aparte, como algo complementario. También es importante que den visibilidad al resto de cosas que hay alrededor y no solo a los conciertos. Hay un montón de gente haciendo cosas que son muy interesantes y quedan relegadas a un segundo o tercer plano.

¿Cuáles son tus referentes LGTB+ en la música?
Sophie y Antony and The Jonhsons me flipan, Arca me parece una pasada y La Prohibida, claro.

¿Un mensaje que mandarías a VOX?
Me ha salido “comedme el coño”, pero no sé si es buena idea.

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