La problemática del evento parecía crecer a pasos agigantados conforme iban caminando hacia la fecha de inicio. Veinticuatro horas antes la eliminación de un escenario del Sansan Festival 2016 provocó la cancelación de algunos conciertos previstos en el pequeño, hecho que encendió todas las velas negras en su contra. Con todo este desorden llegaron grupos como Veintiuno, The Purple Elephants o Nunatak, que tuvieron que desplazar sus instrumentos hasta una de las salas que incorpora el recinto de Falkata. Cervezas gratis a los primeros en asistir a dichos eventos ofreció la organización en vísperas del fracaso de la misma.

Con todo este bullicio, el cual reconoció honestamente la organización, las actuaciones parecieron pasar a un segundo lugar, aunque hubo espectáculos para todas las condiciones. Señor Chinarro y Christina Rosenvinge, ya sea por el temprano horario impuesto o por la falta de empuje del público, vivieron dos de los conciertos más esperados por los más veteranos, pero a su vez más pobres y aburridos. Muchas fueron las bocas que se abrieron en repetidas ocasiones entre los cientos de asistentes. Chucho, banda mítica del indie nacional, pasó sin pena ni gloria para la gran mayoría de los mismos quienes parecieron ser desconocedores del grupo liderado por Fernando Alfaro.

Sin embargo, a pesar de la temprana hora otros como Mucho, con nuevo integrante, y Amatria conquistaron al público con grandes shows en los puntos álgidos de luz. Similares horarios sufrieron Sexy Zebras y la Stanich Band, quiénes a pesar del repetido setlist de los últimos, continúan agradando a sus más fieles con potentes directos.

Sin duda, los cinco grandes triunfadores del festival, al menos en asistencia, fueron el quinteto cabeza de cartel. Izal, en el primer día de festival, aceleró el ritmo con temas de Copacabana y otros anteriores. Supersubmarina, con una voz mucho más deficiente que en otras ocasiones, no consiguió igualar la calidad del espectáculo de Fangoria, tanto visual como interpretativo.

Carlos Sadness cerró para muchos el Sansan 2016 con un listado en el cual incorporó temas que se estrenaron en los festivales como “Días impares” o “Houdini”. Anteriormente, Loquillo había conseguido olvidar la triste decadencia de esta edición con un recinto lleno de viejos rockeros y jóvenes coreando temas como la guinda del pastel “Cadillac solitario”.

Otros que no encabezaron el cartel, pero que por sus llenos lo podrían haber simulado, fueron L.A, Dorian y Second y Miss Caffeina que presentaron sus últimos trabajos. Zahara, con nueva banda y mucho más eléctrica, y Dinero, estrenando por primera vez en el escenario cuarteto, regalaron dos de los mejores shows del festival. Varry Brava y Grises animaron tan divertidos y sobresalientes como siempre la noche del viernes y el sábado antes de que los djs enchufaran desde las cabinas.

Divertir y poco más fue lo que hicieron Nancys Rubias y Los Mojinos Escozíos con dos turnos que podrían haber sido mucho más aprovechables por otros como Mucho, Stanich o Amatria. Con estilos menos pop que los derrochados durante todo el festival La M.O.D.A, Corizonas y Rayden encajaron de buena manera en un recinto que los acogió con los brazos abiertos.

Los escenarios del recinto los despidieron algunos de los más reclamados djs del panorama nacional como son Ochoymedio Dj`s, Elyella, Eme Dj, Kostrok o Bitches Deejays con el que fueron muchos los que terminaron encima de las tablas bailando y cerrando el festival.

Con un notable nivel de actuación pero algo deficiente en el sonido, el Sansan fue capaz de unir diversas tribus urbanas en un mismo recinto. Amantes del reggaetón y del indie y rock nacional lograron reunirse bajo el mismo techo de algunas de sus discotecas bajo el ritmo de “dale mamita”, en un fin de semana que quizás no fuese el más apropiado para abrir las puertas al perreo en Falkata. Además, esto provocó una situación de caos por la aglomeración de asistentes que querían entrar a las discotecas y que coincidían con la entrada de otros ajenos al evento que querían disfrutar de los ritmos latinos.

Bajo una tormenta de críticas por parte de muchos medios y algunos asistentes, esta tercera edición se zanjó con una última jornada en la que Loquillo mejoró la balanza para la organización. El loco se convirtió en el gran «Héroe», como bien sonó tras su actuación con el emblemático tema de Bowie, quién olvidó por unas horas todos los horrores y errores cosechados durante este tiempo por parte del Sansan.

No obstante, cabe destacar la superación de los impedimentos forzados con una resolución, seguramente, no como esperaban, pero al menos aprobada. Con el recuerdo de una magnífica segunda edición, esta última se despidió con la cara hostiada pero con la meta suficientemente superada.
Sansancabó









