El pasado sábado 17 tuvimos una cita con Ángel Stanich que a todos, o casi todos los presentes, nos cautivó, ÉL, su intensidad, sus botas y su saber estar.
Los primeros en tomar posesión del escenario de la Wah Wah fueron los valencianos Red Búffalo. Con un público ya consolidado y los cuales acudieron al evento con conocimiento de causa, la banda valenciana empezó con mucha fuerza y acompañados por los asistentes que tanto les aclamaban.
Los valencianos fueron una muy buena opción como teloneros de Stanich, de hecho, su rock americano nos hizo pasar las primeras horas en la sala con muchos bailes y mucha fuerza, y el público presente completamente hipnotizado con la frescura y ritmazo de Red Buffalo.
Seguido y sin saber que nos iba a regalar casi 2 horas de concierto, apareció Ángel Stanich, majestuoso, él solo ante la Wah Wah abarrotada de gente.
Comenzó con «Amanecer Caníbal»,viendo «lucecicas» y con ganas de comerse al público y al mundo, mucha fuerza la de Stanich, mucha fuerza en sus botas cuando taconeaba el suelo. Claro y evidente, después de ver tanta intensidad concentrada en un sólo ser, de ahí en adelante, ya nos quedamos atónitos, adulados con él y con su banda.
Dos horas en las que vehementemente hizo un recorrido a través de su «Camino Ácido», un camino de rosas, un camino por el que le acompañamos perplejos de su talento y buen hacer de la música.
Un pequeño percance, del que sin más se quejó, y con toda la razón del mundo, unos murmullos a lo lejos que le impedían estar 100% a gusto con el público valenciano, pero que por suerte se remedió, y así pudo continuar con su concierto y nosotros disfrutar plenamente de él.
«La Noche del Coyote», «El cruce», «Carbura!» o «Mezcalito», buscando algo que probar por el camino y luchando por algo que nos ayudara a todos ser/estar más idos, un recorrido por su álbum que bajo ningún concepto hubiésemos querido que acabara.
Se fueron del escenario, pero quedaba un bala que disparar, era la hora de acabar, y aunque sabíamos que era el final, «Metralleta Joe» no pudo sonar mejor. Fue un concierto muy potente, un «Metralleta Joe» muy vivo que salieron a tocar para despedirse de Valencia, de la Wah Wah.
Aún en shock, queremos su genero fresco, queremos muchas más visitas a Valencia, queremos sus directos y su música más cerca, así que desde aquí le deseamos un buen fin de gira y una vuelta que esté más cerca que lejos.







