Enmarcado en su gira europea de presentación de In Dream, Editors ofrecieron en La Riviera una recopilación de los temas más destacados de su último álbum, que supone la consolidación de la transición de la banda hacia un sonido más electrónico. Conforme los sintetizadores van tomando el relevo de las guitarras, los británicos van dejando atrás su identidad inicial.
Sin embargo, muchos de sus temas imprescindibles se corresponden con sus primeros trabajos y fueron, sin duda, los más aplaudidos y coreados por el público madrileño.

Alternar viejos himnos con sus últimos trabajos es la contante de una banda que difícilmente va a decepcionar en un directo. Y el público de La Riviera, consciente de ello, los premió con un sold-out. Con la sala llena disfrutamos del ambiente perfecto para disfrutar de la música en directo. Algo que nunca se debe perder.
Saltaron al escenario con uno de los temas que mejor definen la personalidad de In Dream. «No Harm» sonó oscura, tétrica y minimalista.
Junto con In Dream, uno de los álbumes protagonistas de la noche fue The Weight of Your Love, el anterior trabajo de los británicos. Esto prueba que esta nueva identidad de la banda está para quedarse, que no hay vuelta atrás para los de Tom Smith, guste o no a sus seguidores más fieles.

Así, temas como «Sugar», «Formaldehyde», «A Ton of Love» o «Munich» fueron protagonistas. Y, todo hay que decirlo, estos tres últimos son de lo más efectivo en un directo. Potentes, pegadizas y muy coreadas por toda la sala.
Del último disco, también destacó la ejecución de «Life is a Fear», tema en el que los sintetizadores definen buena parte de su identidad.
En temas como «Blood» o «An End Has a Start» volvimos a los orígenes de los británicos, canciones muy enérgicas, de ritmo insistente, de las que es muy difícil despegarse una vez que empiezas a escucharlas. Temas con los que el público se siente más que identificado y eso, desde luego, se notó en los decibelios en la sala.

«Forgiveness» nos devolvió a la pausa y a ese mundo mucho más interior en el que vive hoy la banda. Letras ambiguas, atmósfera oscura y sensación de cambio de escena, de peli de acción pasamos al terror gótico en cuestión de segundos.
El retorno al pasado llegaría con «All Sparks», y en estas idas y venidas nos encontramos con temas como «Eat Raw Meat = Blood Drool», «Formaldehyde» o «The Racing Rats». Canciones idóneas para un directo, con estribillo potente y fácil de corear, aunque sea en un inglés de emergencia.
Tuvimos tiempo también para disfrutar de una estupenda versión acústica de un tema cruel y directo como «Smokers Outside The Hospital Doors» y, tras el, enlazaron genialmente «Bricks and Mortar» y «All The Kings», este último uno de los temas estandarte de este último disco.

Cerca del final contentaron a su público con «Munich» y «A Ton of Love», sólo antes de un bis en el que no podía faltar Papillon, uno de esos momentos que inevitablemente hacen estallar al público.
Antes y después dos temas de «In Dream», «Ocean of Night» y «Marching Orders». Quizá no el tema más esperado para cerrar el concierto, pero esa despedida combinando guitarra, teclado y sintetizadores es un buen resumen de un concierto en el que los británicos han dejado claro que van muy en serio en esta nueva dirección.








