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Que Izal es un grupo trabajador, no cabe duda; que mantienen una excesiva fidelidad, es más que objetable.  Y es que en apenas seis años se encuentran con la publicación de su cuarto trabajo. Tras un verano apartado de los festivales nacionales, los madrileños se plantan en este comienzo de curso con los deberes hechos y con Copacabana en el mercado.

copa

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Sorprendieron con el título, pero no con el adelanto del disco que daba nombre al mismo. Además de primicia, también sirvió como apertura del álbum, la cual comentamos hace semanas aquí. Junto a esta canción, otras diez nuevas. Para algunos tal vez no tan novedosas, puesto que dos de ellas ya tuvieron el honor de desfilar con el traje de “inéditas” durante su gira Despedida. Nos referimos a “En aire y hueso” y “Hacia el norte”. Con la primera estamos ante un tema de progresiva fuerza e instrumentación, que rompe con un potentísimo final. Con el segundo todo lo contrario, un tema más lineal pero envuelto con gran velocidad, muy diferente a la estructura a la que nos tienen acostumbrados.

Si algún nuevo elemento protagoniza este trabajo es el descarado sonido electrónico que deja huella en “El baile” y “Tambores de guerra”, las cuáles, tanto por ritmo como por letra, lo tendrán fácil para sacarnos a bailar. En una línea paralela, el optimismo de “Historias de vida y placer” se desarrolla con una veloz y divertida batería. Mientras, “Los seres que me llenan” juegan entre sus diversas partes con un piano, guitarras acústicas, sintetizadores, y cuerdas y percusiones que nos llevan al oeste en algún pre-estribillo.

Izal Copacabana Fotos Nuevas

Soplamos y debajo del polvo levantado tras bailar en algunas anteriores, se deja escuchar “Oro y humo”, el tema más extenso de su carrera. Pasados un par de minutos de pop electrónico, descubrimos que los madrileños se toman el lujo de marcarse más de un minuto de íntimos juegos de cuerdas, que logran un imprevisible instrumental. Sin duda, una de las más notables.

Otras como “Pequeña gran revolución” y “La piedra invisible” nos trasladan hasta las baladas sesenteras de artistas como Raphael o Nino Bravo, pero con un sonido más actual y renovado. “Arte moderno” es la encargada de cerrar el disco con un melancólico piano y un final ochentero, que nos trae a la mente bandas generacionales como Mecano.

Izal Copacabana Fotos Nuevas
Este Copacabana guarda la esencia de Izal y de sus dos anteriores, pero en esta ocasión con un maquillaje electrónico más que tangible con el que pretenden reinventarse. No obstante, excepto en pequeños detalles como la desaparición de ukeleles, el predominio de guitarras más eléctricas o los giros en la voz de Mikel, seguimos ante canciones de similar estructura, ritmos predecibles y trucos que se repiten, una vez más, después de dos álbumes. Quizás no esté lo suficientemente conseguida esta pretendida reinvención. Seguramente la etiqueta de “Made in Izal” siga superflua y necesitemos formas de sentir nuevas las despedidas.

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