El pasado jueves Raúl Usieto, conocido artísticamente como Pecker, actuó en Costello (Madrid). Antes de presentar su último EP Perversiones, habló con Indiescretos y detalló su paso de la fotografía a la música, de la hipocresía de la independencia y de la evolución de su discografía. Valiente y sin tapujos por la tarde, y con ganas de hacernos bailar por la noche, se presentó en la sala madrileña. En el escenario desfilaron las cuatro Perversiones, junto a otros temas de sus anteriores trabajos como “Ser”, “Supernova”, “No” o “Inédita”, entre otros. Y sí, como era de esperar, hizo a bailar a Costello y disfrutó de eso que pocos pueden presumir como él: su combinación de ritmos hedonistas con letras e historias de lo más maduras.

Pecker A pesar de que ya dispones de una biografía en Wikipedia, ¿cómo te gustaría que te describiesen en un futuro?
Supongo que como artista pop y sin prejuicios. Esa es la clave de mi mentalidad, de lo que yo tengo en la cabeza que me gustaría ser.

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Si mal no tengo entendido, comenzaste en la música relativamente tarde. ¿Cómo un adulto con una vida estable se pasa a una vida de locos como es la música?
No es que empezara tarde, sino que la retomé tarde. Con catorce años tenía un grupo que abandonamos a los dieciocho. En ese momento toda la banda nos íbamos a vivir fuera de Huesca, ya que casi es obligatorio salir de ella si quieres hacer algo, y entonces se paró. Yo me fui a estudiar fotografía y cine, que es lo que me gustaba, y abandoné la música por completo. Empecé a trabajar como fotógrafo en Valencia, luego me fui a Madrid, pero tenía claro que lo que quería era hacer música. Tuve la suerte de grabar una maqueta que fue a parar en buenas manos y que me llevaron a firmar un contrato discográfico y editorial. Esto me dio solvencia económica para poder dejar mi curro. Lo dejé y dije: “por lo menos tengo para vivir un año y después ya veremos qué pasa”.

Los artistas crecen y parecen llevar todos la manía de relajar las canciones y pasar a una música mucho más de cantautor. En tu caso pareces ir a contracorriente ¿no?
Yo voy en la dirección contraria, sí. Me supongo que es una lucha contra el avance del tiempo. Creo que tengo un espíritu bastante optimista. A veces me gusta decir que soy pesimista de nacimiento, pero optimista de adopción. Supongo que voy en esa búsqueda todo el rato, de la luminosidad, de la energía y de la marcha.

«Soy pesimista de nacimiento, pero optimista de adopción»

Para muchos el pop bailable está reñido con hacer canciones maduras…
Si, totalmente y estoy en contra, creo que no es incompatible. Precisamente la labor que trato de hacer es esa: defender esa posición de la música en la que puede haber hedonismo y reflexión.

Pecker
En un principio decidiste montar el grupo porque viste que las canciones que creabas tenían un estilo personal. ¿Más de diez años después, crees que lo has conseguido?
Creo que sí, eso es lo que yo pienso, otra cosa es lo que piensen los demás. Yo en este sentido estoy más que satisfecho. “Llévame hasta el final”, de mi primer disco como Pequeño Pecker, me descubrió la dirección que quería tomar y me dio la señal de por donde quería ir. Hasta ese momento había construido canciones en otra línea que yo no lo sentía con personalidad, y esa es la que me dio la clave para seguir.

En Perversiones versionas temas que todo el mundo conoce. No obstante, en muchos casos cuesta reconocer de qué temas se trata hasta bien entrado el estribillo. ¿Crees que es uno de los motivos por los que las versiones están sobresalientemente conseguidas?
Pues es posible. Yo tenía mucho miedo cuando me hicieron el encargo del festival Periferias, pero sobre todo me daba miedo hacer unas canciones como estas, sobre todo por la de Raphael. Es un tío que está en un pedestal, que todo el mundo lo admira mucho en todos los territorios y en todos los estratos sociales y musicales. Era como decir, “vale, me van a dar collejas por todas partes”. Me pareció que la mejor manera para llevar adelante aquel proyecto era siendo honesto conmigo mismo y liberarme de las canciones. Cogí la guitarra, saqué los acordes y empecé a cantarlas. A partir de ahí dejé de escuchar las originales y empecé a pensar en la producción. Al final el proceso no fue tan diferente a cuando yo hago canciones, por eso creo que acaban sonando a Pecker, a pesar de ser temas muy conocidos.

«Raphael está en un pedestal. Todo el mundo lo admira mucho en todos los territorios y en todos los estratos sociales y musicales»

Si en tu mano hubiese estado la elección de las perversiones, ¿qué cinco hubieses escogido?
No lo sé, sí que hubiera estado el «La, la, la», porque es la que tenía entre ceja y ceja desde niño. Eurovisión no es algo que me hubiera llamado la atención nunca. Conocía el tema de Massiel, las parodias que hacía Martes y trece y poco más.

Cuando termines esta gira, ves a estas versiones en futuros setlist?
Sí, igual no todas, pero es muy probable que continúen al menos una o dos en el futuro. De hecho, si se han acabado convirtiendo en un EP ha sido porque nos gustaron tanto que decidimos seguir tocándolas. Ya llevan la semilla de seguir creciendo en los directos.

¿Conoces la opinión de alguno de los artistas a los que has versionado?
No, y es una cosa que me duele profundamente, sobre todo de Raphael, que me encantaría saber que piensa.

«De Eurovisión conocía el tema de Massiel, las parodias que hacían Martes y trece y poco más»

Y por parte del público, ¿ha habido mucho hater con el tema de las versiones?
En general a la gente le gusta mucho, porque tú vas a un concierto que te gusta y te encuentras una canción que es un clásico y que conoces y eso da mucha alegría. Son tan populares que siempre te alegran la vida, por eso al final casi todos los músicos terminamos haciendo alguna versión.

Este álbum lo has sacado con la máxima independencia posible. ¿Por qué con Warner este proyecto nunca hubiese podido salir a la luz?
Fue una decisión. A Warner sí le interesaba, y de hecho lo querían publicar para el día de Record Store Day, pero finalmente no me acababa de convencer algunas condiciones que me ponían, por lo que decidí seguir adelante yo solo.

Pecker

Sin duda uno de tus puntos fuertes puede ser en la originalidad y creatividad, ya sea por la idea de los coros en «Eres tú» o en videoclips como el de «Confort» o «Bonus Extra».
Si, además como vengo del mundo de la imagen me gusta mucho meterme en todo eso y no me suelo conformar con las cosas básicas, como un fondo blanco con la banda y luego viene una chica… Hay cosas que ya no soporto y ya no tolero, y me gusta ir un poco más allá. Me gusta investigar y crear cosas únicas y originales.

Compartes con tu amigo y creador de la portada de Suite (Carlos Sadness) el hecho de que el parafraseo en tus canciones haya pasado a la historia, a excepción de «Ser» ¿no?
El único disco que no tiene ningún parafraseo es Comercial. “Llévame hasta el final” es el primer tema que hice así y creo que nadie estaba haciendo eso todavía, ni todavía existía Delafé. Después me di cuenta que en España había muchos prejuicios a la hora de recibir un fraseo de un artista pop, así que dejé un poco esa línea, pero también porque dejé de escuchar hip hop.

«El hecho de ser tan independiente me hace estar al margen de lo que se supone que es indie»

¿Ahora qué es lo que estás escuchando?
Cuando me hacen esa pregunta me cuesta mogollón porque lo pienso en casa y cuando llego a las entrevistas se me olvida. Te voy a decir lo último que me he comprado que ha sido una edición limitada de Sufjan Stevens, el disco de Mucho, y el primer disco de los Ramones, que lo tenía en cinta y lo quería tener en vinilo.

¿Estás trabajando ya en nuevas canciones?
Todavía no, pero no tardaré.

A pesar del estilo juvenil y festivo que tienes, sueles calar más entre el público mucho más adulto.
Sí, es cierto. No sé cuál diría que es la media, pero menores de treinta años no veo en los conciertos. Hay una media bastante alta, igual tiene que ver con la madurez de las letras.

Pecker

Hace unas semanas publicaste un post en Facebook donde criticabas la selección de artistas por parte de la mayoría de festivales, palabras que compartieron y apoyaron muchos artistas. ¿A qué se debió ese arrebato de sinceridad?
Porque estoy cansado ya. Llevo mucho tiempo luchando, haciendo música, intentado ser honesto y sobre todo siendo 100% independiente, como muy pocos hay en este país. Entonces me doy cuenta de que el hecho de ser tan independiente me hace estar al margen de lo que se supone que es indie. Soy independiente de lo independiente, y me molesta mucho toda esa hipocresía. Hay cosas que yo sé, que me sabe muy mal que la gente no sepa y por eso me apeteció compartirlo. Y sí, me lo aplaudió mucha gente como músicos, como público en general y gente que va a los festivales. Pero vamos estoy contento de haberlo dicho, no tengo nada que perder.

¿Crees que a los artistas con no tanto reconocimiento, ni grandes personalidades detrás de vosotros, se os pone más cuesta arriba acceder a ese mercado?
Sí, claro, es muchísimo más complicado. No sé cuál es la clave, por eso supongo que estoy aquí. No me voy a vender, nunca he tenido esa frase en la cabeza. Lo que hago es lo que hago y no tengo ninguna intención de cambiar. Espero convencer con lo que hago, con mi honestidad y mi sinceridad a la hora de crear.

Fotografías: Ángel Rubio

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