El miércoles pasado, aprovechando que Vetusta Morla estaba por Barcelona firmando ejemplares de su nuevo trabajo Mismo sitio, distinto lugar, charlamos con Pucho, Guille y Jorge acerca del cambio, el riesgo y sus consecuencias. ¡Atención! Las siguientes líneas tienen un alto contenido en lecciones vitales. No se recomienda su lectura a amantes de lo monótono y lo sencillo.

¿Cómo os gustaría que os definiese Wikipedia?

GUILLE: Como una banda de música que hace canciones y las comparte con la gente.

El disco empieza in medias res con Deséame suerte. Se apaga el carrusel, termina el carnaval y partimos hacia un lugar nuevo. ¿Qué propicia esta mudanza?

GUILLE: La parada del carrusel responde a una necesidad nuestra de detener las máquinas después de la gira de La deriva, que nos tuvo casi dos años fuera y acabó por cerrar una etapa que había comenzado con Un día en el mundo. Es premeditado. No solo eso, sino también el arranque del disco, en el que hasta que aparece la batería parece que estás viviendo el principio de algo que es en realidad el final.

“lejos de dar respuestas, este disco deja muchas preguntas”

Además, los dimos cuenta de que el principio del disco coincide con el final. Lo que queda colgando en Mismo sitio, distinto lugar es lo que arranca “Deséame suerte”. Había una necesidad de saber cuáles son las pequeñas cosas que nos hicieron montar una banda, ponerles nombre y hacer canciones. Abrir un poco las puertas de la casa, que ya teníamos muy bien amueblada, tirar lo que no servía y abrir las ventanas para que entrase aire nuevo. Ese proceso se ha materializado en el disco, que lejos de dar respuestas, deja es muchas preguntas de cara al futuro. Esas preguntas nos han sido muy necesarias para hacer la foto de lo que es el grupo en 2017.

¿Por qué era importante incluir esta “despedida” en el disco en lugar de empezar desde cero con una nueva visión?

JORGE: Desde que empezamos a conceptualizarlo veíamos que tenía que teníamos que sufrir cierta fase de transformación. Sobre todo, para no repetirnos a la hora de hacer la música. La esencia quedó ahí. Fue el punto de partida de Mismo sitio distinto lugar, el concepto que da forma al final del disco. Al final es hacer lo que nos gusta y nos une desde otro punto de vista y de otra manera.

“reflejamos las tripas del grupo en un momento de cambio”

Entonces, dentro de que cada nuevo disco supone siempre una pequeña evolución, ¿estaríais de acuerdo con que Mismo sitio, distinto lugar marque otra etapa diferenciada en la biografía de la banda?

GUILLE: Este disco refleja las tripas del grupo en un momento de cambio. Seleccionamos lo que es troncal dentro de nuestra carrera y lo que es accesorio. Dentro de lo fundamental, incorporamos cosas nuevas que se sumen a la emoción y a la manera de arropar las canciones. Al final te pones mucho a hablar de discos y de canciones para compartirlas con los periodistas, pero muchas veces es todo mucho más intuitivo de lo que parece. Se trata de que te llegue o no, y vas tirando del hilo hasta que notas elementos de emoción en lo que estás haciendo. Mientras tanto es prueba y error.

Sin embargo, seguimos viendo puntos comunes con vuestros anteriores trabajos. Por ejemplo, y aunque no sea un motivo dominante, política y movimientos sociales. ¿Qué diferencia hay entre cómo se tratan estos temas en “Golpe maestro” y “El discurso del rey”?

GUILLE: Tiene mucho que ver con el punto de vista. La realidad es la misma, pero en “Golpe maestro” hay una narración desde el enfado, el sentirse ultrajado y el drama en el sentido más clásico de la palabra. Quizá en Mismo sitio, distinto lugar lo que hemos incorporado es una mirada más irónica, satírica y de desconcierto.

“Lo de al lado es caricaturesco, pero es que nosotros a lo mejor también lo somos”

“El discurso del rey” o “Palmeras en la mancha” son las que más van en esta línea, y quizás habrían sido canciones impensables en otros discos del grupo. Cuentan una situación similar, pero aportando cosas que creemos que en el 2017 son muy importantes para repensar y entender lo que nos rodea. La sátira hace una crítica mordaz política y social, pero también nos hace ponernos en duda a nosotros mismos. Lo de al lado es caricaturesco, pero es que nosotros a lo mejor también lo somos. Cuando te ríes de ti mismo y te quitas ese muro te liberas mucho, te encuentras a ti mismo y te das cuenta de que puedes hacer muchas más cosas.

Habéis escrito un Vals, “23 de junio”. ¿Escucháis música tradicional o regional? ¿Tenemos aún algo que aprender de estas fórmulas?

JORGE: Sí, nosotros escuchamos todo tipo de música. Yo por ejemplo escucho flamenco casi todas las semanas. La raíz de la música que hacemos en la actualidad, aunque esté rehogada con otros instrumentos, formas o visiones, viene siendo la misma a nivel armónico y compositivo. Por ejemplo, “Consejo de sabios” tiene en realidad detrás ritmo de rumba. Y se nota porque cada vez que llegábamos a la firma de disco nos poníamos los seis a golpear la mesa.

GUILLE: Es el mismo ritmo que el reggaetón, aunque trabajado de otra manera.

JORGE: Tenemos un bagaje musical que influencia cómo te enfrentas a una canción, cómo la interpretas o cómo nos vamos sumando uno a uno. Toda esa tradición cultural acaba aflorando.

“Lo bueno que tiene la música es que el tiempo y el contacto con ella lo pones tú”

Vetusta Morla Mismo sitio distinto lugar¿Cuántas escuchas creéis que necesita el álbum para entender de qué estamos hablando? ¿Y qué se descubre en cada una de las ellas?

TODOS: Una (risas).

GUILLE: Depende de cada persona. Es un disco con muchas capas. Hay capas más superficiales o de primera escucha. Quien quiera quedarse ahí bienvenido sea. Pero también hay muchas cosas dentro de las mismas canciones, algunas están construidas a partir de viñetas que entran, salen desaparecen…  Eso se paladea con las escuchas, es difícil abrazarlo en la primera. Lo bueno que tiene la música es que el tiempo y el contacto con ella lo pones tú. La canción te marca un tiempo que sí tienes que respetar, pero las maneras de las que te haces con ella son tan diversas como orejas hay en el mundo.

“hemos sido irrespetuosos con la voz”

Entonces la manera de consumirlo también.

JORGE: Sí. Además, en este disco hemos llegado a un punto muy interesante a nivel de producción. Antes la voz estaba siempre delante, mandando, y todo lo que se ponía alrededor era siempre dejándole el espacio que requería. En este disco, con las mezclas de Friedmann, hemos sido irrespetuosos con la voz. Y estamos muy contentos, porque ha aportado más musicalidad a las canciones. Hay momentos en los que a lo mejor pierdes el hilo de lo que te están contando, pero diferentes elementos hacen que sigas con la atención ahí. Escucha tras escucha irás profundizando en las distintas capas. Hay un montón de elementos haciendo que la canción sea dinámica de una forma que hasta ahora no habíamos trabajado.

¿La idea con la que salisteis de Madrid fue la definitiva o fue cambiando a través de los lugares y personas con las que trabajasteis?

PUCHO: El disco ha estado influenciado por mucha incertidumbre. Anteriormente trabajábamos una preproducción bastante férrea en el local antes de ir a grabar a los diferentes espacios, con las ideas muy claras y pensando en el directo. En esta ocasión se hizo una preproducción, pero estaba todo bastante abierto a que las canciones se dejaran influenciar por las manos y los espacios por los que iban a pasar. En Berlín fue más los espacios, aunque también hubo gente que trabajó con nosotros, como el productor Campi Campón y Héctor, un técnico de Madrid. Incluso Andy, el técnico del estudio de allí.

Las canciones han ido ganando identidad a medida que avanzaban los procesos. Algunas se grabaron en Hansa Studios de tres o cuatro maneras distintas. La canción titular es el resultado de una nueva manera de abordar una grabación, in situ, sobre la marcha. La letra y otros detalles venían de Madrid, pero la manera de interpretarla y otras cosas se probaron en Berlín. Incluso las mezclas, con Friedmann, fueron un paso más allá de lo que habíamos hecho hasta el momento. Hasta que no se acabó de mezclar e incluso masterizar, el disco no estaba en nuestras cabezas.

“vamos a intentar no sonar como seis tíos tocando en una misma habitación”

Entonces esta vez habéis pensado menos en el directo.

PUCHO: Sí, de hecho, cuando contactamos con Friedmann le estuvimos mandando demos del local. Él escuchó nuestros discos anteriores y dijo: “vamos a intentar no sonar como seis tíos tocando en una misma habitación”. Nos gustó que lo dijera, porque era una premisa que ya llevábamos. Queríamos hacer un disco y dejarnos de las historias del directo, eso ya lo veríamos. Ahora viene otra parte súper bonita, la adaptación de las canciones.

Estos días de presentación ya estáis tocando en directo algunas canciones. ¿Qué retos y qué oportunidades os están ofreciendo el directo?

JORGE: Tenemos el reto de que las canciones tengan ese proceso de transformación. En las presentaciones para radio desde el minuto cero ya les hemos dado otro aire diferente. También es cierto que vamos a tener conciertos eléctricos más comunes, como en la Feria del libro de Guadalajara (México). Nos hemos puesto a tocarlo y la verdad que nos ha empezado a sonar casi de primeras bastante bien.

Cuando estuvimos componiendo nos quitamos de la cabeza el estar tocando todos a la vez, pero hubo un trabajo muy bueno de detalles y de cómo repartirnos muy bien lo que iba sonando en cada momento. Qué cosas convivían y cuáles no. Luego se matizó muy bien en la mezcla. Hemos tenido que aprendernos arreglos que han tocado otros en el disco, pero a la hora de la verdad te pones a tocarlo y funciona. Hay un proceso de estudio ahora, pero no sentimos que vaya a ser muy difícil. Lo poquito que hemos avanzado va muy bien.

Supongo que sois conscientes de la repercusión que tiene para una banda abrir vuestros conciertos. ¿Cómo elegiréis a vuestros teloneros para la gira?

PUCHO: No lo hemos pensado todavía (risas). Somos gente de ir abriendo y cerrando procesos. Por eso hay tanta distancia por primera vez entre la salida del disco y el arranque de gira. Queremos ofrecer un show chulo y a la altura del disco, queremos trabajarlo bien. Ahora estamos con la promoción y soltarlo todo, teníamos ganas después de 6 meses de haberlo terminado. En cuanto acabemos empezaremos con lo otro.

“QUEREMOS MANtener ese sentimiento de vértigo que te produce hacer las cosas por primera vez”

El primer single fue “Te lo digo a ti”. Mucha gente pensó que esa canción indicaba un cambio mucho más transgresor. ¿Elegisteis esta canción precisamente por eso?

GUILLE: “Te lo digo a ti” fue el primer adelanto del álbum y fue premeditado, porque uno de los arbotantes del disco es precisamente el desconcierto. Era muy difícil seleccionar una canción para representar el disco completo, porque cada una es un universo y ninguna representa a las otras diez. Sin embargo, sí que había algo en “Te lo digo a ti” que tenía que ver con la provocación y el desconcierto. Salirse del raíl nos parecía interesante como punto de arranque y declaración de intenciones para todo lo que venía después. Tanto la canción como el videoclip que hicimos con Nacho Vigalondo va en esos términos. Hay cosas de Vetusta. Rasca, que las encontrarás. Pero también vienen curvas.

¿Estuvisteis en el rodaje del videoclip? ¿Cómo fue juntar a Lolita y Nacho Vegas en la misma habitación?

PUCHO: Encantador (risas).

GUILLE: Lolita fue quien explicó a Nacho Vegas como dar el bofetón. Porque Nacho al principio pensaba pegarle fuerte al director y él dijo que sí, que cuanto más fuerte mejor. Tuvo que llegar Lolita para decir que en cine no se pega, porque si hay que repetir tendrá toda la cara roja. Se lo llevó a una esquina y estuvieron un rato muy simpático enseñándose el uno al otro.

“Vetusta es el gusto por la incertidumbre, el riesgo y la adrenalina que supone hacer las cosas de manera distinta cada vez”

Luego lanzasteis “Deséame suerte” y se leyeron titulares de “esto sí que suena a Vetusta”. ¿Os asusta un poco cómo se vaya a interpretar este disco?

(Risas).

GUILLE: Es que Vetusta es algo distinto siempre. Nuestra intención cada vez que hacemos algo es tener ese sentimiento de vértigo que te produce hacer las cosas por primera vez. Quien espere que Vetusta sea algo inamovible o repetido puede esperar sentado. No lo hemos sido nunca y creo que no lo seremos. Es lo que hace ser Vetusta más Vetusta: el gusto por la incertidumbre, por el riesgo y por la adrenalina que supone hacer las cosas de manera distinta cada vez. Por lo menos el reto que supone. Luego sale bien o mal, pero lo intentas.

PUCHO: A mí me encantaría que de aquí a unos años la gente diga: “yo soy más de La deriva, yo soy más de Un día en el mundo…” Que haya diversidad de opiniones. Me encantaría que cada uno tuviera su disco o el disco que le representa en cada momento, como a nosotros también a la hora de crear.

JORGE: Que en cada disco se suba y se baje gente, porque ayuda a refrescar. Es parte del encanto. Si empezáramos a hacer canciones como si estuviésemos en un escritorio de oficina perdería todo el encanto y la magia.

“Si empezáramos a hacer canciones como si estuviésemos en una oficina se perdería todo el encanto y la magia”

Vetusta Morla Entrevista

Seguís con el sello de Pequeño salto mortal, pero ahora bajo la licencia de Sony. ¿Qué tal está funcionando este tándem? ¿Qué estáis ganando con esta nueva alianza?

GUILLE: El acuerdo al que llegamos es una respuesta a la necesidad que teníamos de atender a gente en tantísimos países. Se nos hacía muy complicado atenderles bien y estar en tantísimas latitudes con nuestra música, con nuestra presencia en conciertos… El acuerdo nos ha permitido ser más Vetusta que nunca, porque Pequeño Salto Mortal sigue siendo nuestra discográfica, el dueño del máster y la compañía con la que hemos sacado todos los discos anteriores; y aparte tener en la fase final, que es llevar los discos a las tiendas y hacer el enlace con el público tener el apoyo de Sony, que es una compañía grande y con presencia en todos estos países.

“es la primera vez que conseguimos sacar a la vez el disco en cuatro países”

JORGE: Estamos súper contentos, es la primera vez que hemos conseguido sacar a la vez el mismo día el disco en cuatro países. Eso para nosotros es un hito y nos hacía mucha ilusión. Lo habíamos perseguido desde hacía muchos años.

PUCHO: Siempre había algo en el último momento que hacía que no fuera posible.

¿Qué tal están yendo las firmas? ¿Cuál está siendo la respuesta del público?

PUCHO: Las firmas son algo muy bonito, la verdad. Es un acercamiento al público y la gente lo agradece un montón. Es una manera de situarte y ver lo que provocas en las personas. Te das cuenta también del público tan diverso y variopinto que nos viene a ver y compra nuestros discos. Diez años de carrera dan para mucho y tomas cierta distancia desde cuando empezaste. Vienen chavales de veinte años que dicen que nos vienen escuchando desde los doce. Empatizas, te pones en la piel de adolescentes que dicen que tus letras son lo que ha marcado sus procesos y es súper emocionante. Ojalá que todas las personas recibieran el cariño y el feedback tan bonito que recibimos nosotros en su día a día. Somos súper afortunados. Ayer uno decía que no sabía cómo podíamos aguantar ocho horas en el Fnac de Barcelona atendiendo a la gente sin perder la sonrisa. Yo le dije que somos afortunados de compartir esto y estamos muy agradecidos de que la gente haga cola y demás. Hay que poner todas las cosas en su contexto y en su valor.

“Ojalá todas las personas recibieran el cariño que recibimos nosotros en su día a día”

Con La deriva acabasteis sacando un libro con fotos y textos. ¿Tenéis pensado hacer algo así con este disco?

PUCHO: Con Vetusta nunca se sabe lo que puede surgir. Cuando echa a andar un disco surgen muchas oportunidades e ideas a lo largo de los procesos. A la hora de compartir las canciones con la gente o los periodistas nos confrontáis y sacáis cosas que se nos han pasado por alto. Puede que sí, surgen ideas, una cosa te lleva a la otra y acabas haciendo un libro o vete tú a saber. Pero nunca sabemos muy bien, somos muy intuitivos y hacemos las cosas que nos laten, como dicen en México.

“Después del cambio, a poco que llegues a tierra firme, te das cuenta de que viene más cambio”

¿Qué vendrá después del cambio? ¿La continuación del mismo u otra dirección distinta?

GUILLE: Después del cambio, a poco que llegues a tierra firme, te das cuenta de que viene más cambio. Esa era un poco la idea del título, parece que vuelves a casa, pero la casa ha cambiado también. Al final todo es un proceso.

PUCHO: Lo que le pasaba a Homero. No el de los Simpsons, el de la Ilíada (risas). La vuelta a Ítaca.