Mismo sitio, distinto lugar (Pequeño salto mortal, 2017). Nunca el título de un disco había representado tan bien la esencia de éste: distintos sonidos, distintas texturas, distintos caminos… pero Vetusta Morla al fin y al cabo.

MISMO SITIO, DISTINTO LUGAR: CANCIÓN A CANCIÓN

Con este cuarto trabajo el grupo madrileño ha abierto una nueva etapa en su trayectoria musical, atendiendo a un deseo de renovación y búsqueda de nuevas esencias. Esta idea queda reflejada perfectamente en el estribillo del primer corte, “Deséame suerte”, donde vemos esa pérdida de identidad para lanzarse a la búsqueda de algo nuevo:

Soy lo que ves, soy un indicio,

no reconozco mi propio carné.

Soy lo que ves, solo el principio,

busco las riendas de un nuevo corcel.

Al término de la canción cambian el “busco las riendas” por un contundente tengo las riendas. Ahora que ya tenemos al corcel domado, podemos seguir profundizando en la nueva esencia vetusta.

Portada Mismo sitio, distinto lugar (vetusta morla)| Indiescretos Indie Español

 

“El discurso del rey” comienza con un riff de guitarra que a más de un fan habrá dejado descolocado con la primera escucha. Sin embargo, aunque la música sea desconcertante, reconocemos al grupo en la acidez y sátira de sus letras una vez más:

El rey vuelve a casa preso de su escena,

un secundario en el drama familiar.

Nos habla de paz, de unión y otras leyendas,

su voz es un mantra vacío en nuestro hogar.

Un presentador de noticias de El Mundo Today abre “Palmeras en la Mancha”, un auténtico hit en el que podemos distinguir historias de distintos personajes que se suceden una tras otra como si fueran las viñetas de un cómic (de hecho, esa era la idea que querían transmitir ellos). Estoy convencido de que esta canción hará las delicias de más de uno en directo, incluyéndome a mí. Y si no, que les pregunten a mis compañeros de clase, que llevan dos semanas enteras escuchando cómo intento imitar la batería de David “El Indio” con dos bolígrafos.

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Por fin llegamos al corte que ha enamorado a todos los oyentes con la primera escucha: “Consejo de sabios”. Con una melodía que eriza hasta el último vello de la piel y un final con un giro de 180 grados perfectamente conseguido, es la candidata perfecta para ser la canción favorita del disco; de hecho, se ha colado en el puesto número 1 de canciones más escuchadas en Spotify en España.

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Sin embargo, cuando piensas que la cosa ya no puede ir a mejor, llega “23 de junio”Es una mezcla explosiva: un vals camuflado tras los sonidos de una celesta con la que consiguen crear por momentos un ambiente casi tétrico. Para quien no lo sepa, la celesta es un instrumento parecido al piano que suena mucho más metálico, como un xilófono. Según cuentan los propios miembros de la banda, encontraron una celesta de los años 30 en Hansa Studios (el estudio en Berlín donde han grabado la mayor parte del álbum) y decidieron incorporarla al disco. Sin duda alguna, todo un acierto.

Por si fuera poco, el puente incluye unos coros muy “Radiohead” que son acojonantes cuanto menos. Antes de morirme, me he prometido que tengo que escuchar esa obra de arte al lado de una hoguera bajo un cielo estrellado. Eso tiene que ser bastante parecido al paraíso.

“Guerra civil” quizás sea la canción más en sintonía con los antiguos discos. Si la hubieran incluido en Mapas, hubiera encajado perfectamente. Destacan los agudos de Pucho en el estribillo y el final in crescendo que sirve de perfecto nexo con el siguiente tema, pero sigue sin convencer dentro de la estética de este trabajo.

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La que no encajaría en ningún otro disco de vetusta morla es “Te lo digo a ti”. Fue elegida como primer single por ser la canción más desconcertante del disco, y desde luego que no es fácil de digerir. Tiene un toque minimalista que puede recordar por momentos a León Benavente y una estructura que deja a cuadros a cualquier persona que la escuche por primera vez. Sin embargo, con el tiempo descubres que es una auténtica bomba de relojería: la más breve, y a la vez, la más intensa.

“Punto sin retorno” es la joya oculta del disco, con unos sonidos ambientales que  hacen que te evadas (una vez más) del espacio-tiempo y experimentes un amalgama de sensaciones en completa armonía con la letra y la voz de Pucho. El momento “ven, vendaval, y barre mis papeles” probablemente sea uno de los mejores de Mismo sitio, distinto lugar.

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“La vieja escuela” es otra de esas canciones que rompen bastante con lo anterior. Tiene un toque más “festivalero” al que no nos tienen acostumbrados vetusta morla y que podría compararse a otros grupos como Love of Lesbian. Lo que está claro es que con el tiempo se convertirá en otro de esos bombazos en directo.

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“Hay un himno para cada final“. Esta frase resume “Mismo sitio, distinto lugar”, sin duda la canción más apropiada para cerrar el disco de nombre homónimo debido a la letra, pero que no está a la altura de otras como “Al respirar” o “Una sonata fantasma”, que cerraban el primer y tercer álbum, respectivamente. Aunque no tiene ningún desperdicio, le falta ese toque que hace que una canción pase a ser himno y que le permita cerrar un disco discazo como éste como dios manda.

VALORACIÓN GENERAL DEL DISCO

En general, podemos concluir que vetusta morla han sido capaces de sorprendernos una vez más haciendo lo que mejor saben: MÚSICA (con mayúsculas). No obstante, numerosas son las voces que aseguran que este disco no supera en calidad a los primeros. ¿Llevan razón? El tiempo lo dirá. El caso es que ahora toca saborear este nuevo regalo de la banda de Tres Cantos que sin duda alguna, ya sea o no mejor que los anteriores, dejará huella en los fans de vetusta morla: los veteranos (o vetustos, nunca mejor dicho) y los que están por venir.

Calificación global del disco: ★★★★☆ (8,5/10)

 

(Tal vez te interese: Entrevista a vetusta morla en Indiescretos (2017)).