Hay quien dice que el Alrumbo es una púa ardiente y otros que es simplemente una hoguera. Lo que está claro es que, ya sea por el calor o no, a todos despierta un fuego interior.

Publico Alrumbo1

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Comenzaba la última jornada de festival, y los tripulantes estaban dispuestos a morir por la causa. Tras unos baños, algunas horas de sueño y unas cuantas cervezas, arrancaban los Caravan Palace en el Escenario Sur. ¡Vaya fiesta! Los franceses venían a comerse el Alrumbo vestidos de gala, y es que la ocasión no era para menos. Derrochaban swing por los cuatro costados. El público, aunque algo menos elegante, supo estar a la altura. Tan arriba, que incluso la banda invitó a un espectador al escenario para que demostrase a los presentes sus dotes como breaker.

Caravan Palace Alrumbo

El comienzo de la noche no podía ser mejor y, para continuar, llegaba otro de los grandes. Nach se subía al escenario y con él el “Rap español”, el de siempre. Con este tema, el MC quiso que, aunque fuera durante dos minutos, ninguno de los raperos más importantes de nuestro país se quedara fuera del festival gaditano. Aunque sin  Fyahwboy, con  “Ahora” nos recordó la importancia de vivir el momento  sin importarnos, incluso, la resaca del día siguiente. Como cierre y, como no podía ser de otra manera, Nach hizo alarde de su fluidez verbal con el original “Efectos vocales”.


Nach Alrumbo

Más tarde llegaba el momento de uno de los veteranos del festival. Kiko Veneno aterrizaba con su banda en el Alrumbo como es costumbre, con su uniforme rojo destacando entre los demás. La guitarra flamenca sonaba bien fuerte para interpretar canciones de hoy y de siempre. Entre ellas, no faltó el himno “Echo de menos”.

Kiko Veneno Alrumbo

Después llegó una bomba, quizá uno de los momentos más esperados en Chipiona-Costa Ballena. Cypress Hill se lanzaban al Escenario Alrumbo para demostrar que son todo un espectáculo sobre las tablas. Hubo tiempo para “Tequila Sunrise” o “Insane in the brain”, pero también para que B-Real se colocara junto a Dj Muggs y enseñaran al público cómo se pueden pinchar los platos a cuatro manos. Manos que también le sirvieron para acompañar a Eric Bobo en la percusión.

Cypress Hill Alrumbo

Los tripulantes estaban exaltados  y no era para menos. Los raperos latinos se dejaron la piel en un concierto que hizo levantar las manos hasta al más rumbero.  Además,  supieron reconquistar a sus seguidores más fieles en uno de sus pocos conciertos en España.

Cypress Hill Alrumbo 1

Cuando el público tenía la adrenalina por las nubes, aparecieron otros internacionales en el festival. Gentleman & The Evolution dieron una clase magistral de buen reggae, buen rollo y palmas arriba. Aquello fue de otro planeta, aquello fue “Superior”. Con una banda completísima y unas coristas que empastaban perfectamente con la voz del cantante alemán, se metieron a todo el mundo en el bolsillo.

Gentleman Alrumbo

Tras ellos, el sentimiento garrapatero comenzaba a palparse en el ambiente. Era el momento de El Canijo de Jerez que llegaba con su soniquete a hacer vibrar a todo el Alrumbo. “La lengua chivata” y “Hola, buenos días”  fueron el arranque de una hora que se presentaba épica. Y así fue. Hubo tiempo para recordar a su anterior banda y a su querido Migue, dedicándole “El aire de la calle”, y como siempre, también hubo espacio para la diversión. Apareció en el escenario un personaje, El culebrilla, con su peculiar visión del rap y unos movimientos excéntricos que hacían honor a su nombre. No fue el único invitado, Mario Díaz y el Chiki de Canteca de Macao acompañaron a El Canijo. Tras arriesgarse con una versión de “So Payaso”, enloquecieron al público con “El abuelo Frederick”. Un público que se lo agradeció en forma de aplausos que seguro que se escucharon en Jerez.

Canijo de Jerez Alrumbo

Parecía que la jornada iba terminando, pero aún quedaba mucho más. Era el momento de la banda más numerosa que pasó por el festival. Eran tantos que vinieron en autobús. Tokyo Ska Paradise, venidos desde Japón, hicieron bailar hasta al que ya se le caían los párpados de cansancio. Una versión distinta de “El Padrino” o del famoso “Jamming” de Bob Marley, les quedaron como un guante.
Eran casi los últimos, junto a los dj’s Gomad! & Monster cerraban el festival, pero Buraka Som Sistema salieron al escenario con una energía y unos ritmos imposibles. Los portugueses se movían como si no hubiese un mañana. Si con éxitos como “Vuvuzela (Carnaval)” contagiaron a los tripulantes más resistentes, con “Stoopid” y “Kalemba (wegue wegue)” no iba a ser menos.

Buraka Som Sistema Alrumbo

Un perfecto fin de fiesta para un fin de semana  que merece el sudor, las risas y los bailes. Nos vemos el año que viene Alrumbo Festival.

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