Corren tiempos convulsos para las personas LGTB+. La intención de la extrema derecha de desterrar la celebración y manifestación del Orgullo a Casa de Campo, como si de judíos en tiempos de nazis se trataran, los continuos ataques homófobos o el desconocimiento a la «ideología de género» están vertiendo hierro fluorescente a la sociedad para fortalecerla y hacerla más visible que nunca. Por ello, estos días del Orgullo LGTB+ hablaremos con artistas asociados al colectivo.

Es el caso de la banda Labs Trapp. Bisexuales, homo y hetero forman esta banda que el pasado viernes vio morir en un funeral a LabsTrapp. Los toledanos se disponen a hacer un cambio en su denominación para encarar una nueva etapa en un disco que comenzarán a grabar en las próximas semanas con Víctor Cabezuelo. Con un discurso claro y directo, Javi, voz de la banda, habla sin tapujos sobre su visión del colectivo, la homofobia que está saliendo en los últimos meses de los armarios españoles y de los clichés a los que se ha tenido que enfrentar por su «pluma» y bisexualidad.

España se adelantó a su sociedad en derechos LGTB+ siendo pionera en avances mundiales. Después de los últimos discursos políticos de la derecha española, ¿ha adelantado esta vez la sociedad a nuestros representantes políticos en cuestiones de respeto por la diversidad o la política es un espejo de la homofobia de la sociedad?
La política es un reflejo de la sociedad. El gran engaño de la democracia representativa no es que de repente hayan aparecido los malos. VOX no son los malos (bueno sí son los malos), simplemente han dado voz a una gran cantidad de público que estaba esperando ese discurso para encender su llama del odio. No creo que hace unos años estuviéramos mejor y que ahora hayamos dado pasos para atrás. Simplemente creo que ahora ha aflorado toda esa gente que antes estaba simplemente callada. Creo que España ha sido, es y será un país homófobo y tenemos que cambiar muchísimas cosas para conseguirlo.

¿Realmente es España un país tan LGTBfriendly como se considera o es que la homofobia es la que está escondida en el armario?
Creo que España sí es un país LGTBfriendly, porque hemos tenido grandes personajes LGTB+ en la vida y en la farándula y el Orgullo ha hecho mucho por las grandes capitales. Sin embargo, también creo que la homofobia está escondida en el armario. Mucha gente sabe que es políticamente incorrecto decir lo que tiene en la boca, a pesar de que lo que tiene en la boca es puta mierda. Hay muchísima gente, sobre todo en la generación de nuestros padres, que tiene muy interiorizado el discurso antigay, pero muchos no lo manifiestan porque es políticamente incorrecto y todos tienen un amigo que les diría que está mal. Remitiéndome a la farándula de antes, creo que eso ha sido bueno y malo. Hemos tenido muchos representantes en lo social, en la televisión y en los medios, pero siempre se ha tendido a caricaturizarlos. Entonces tenemos una doble moral muy fuerte con el colectivo LGTB en España.

«En los medios siempre se ha tendido a caricaturizar a los representantes LGTB+»

¿Crees que la B del colectivo es la letra más desprestigiada por los continuos clichés de la bisexualidad es una moda, un proceso de llegar a la homosexualidad…?
Creo que no. Sí es cierto que los gays y las lesbianas gozan dentro del colectivo de un estatus más firme, pero no podemos decir que la B sea la más desprestigiada. Ahora mismo tenemos grandes problemas para integrar en la sociedad a las personas trans. Lo bi da más pie a la fantasía. Tanto dentro como fuera se tiende bastante a hacernos de menos porque no estamos tan definidos y al final la sociedad nos impone definirnos de alguna manera. De hecho, es el mismo problema que las personas trans, lo que pasa que ellas lo tienen más crudo que nosotros.

¿Por qué es tan complicado entender la bisexualidad en un hombre y tan fácil –y sexual- en una mujer?
Sinceramente, creo que la culpa es del porno, igual que otras muchas taras sexuales de nuestra generación. El porno ha tendido a fantasear con chica conoce a chica pero también se maneja con chico en un trío. Pero cuando ha sido al contrario, -teniendo en cuenta que el groso de los consumidores del porno mainstream son varones heterosexuales, cisgénero, que es la gente que vive y controla nuestra sociedad-, la bisexualidad masculina se ha visto como algo amenazante, mientras que la femenina se ha visto como algo atractivo.

¿Alcanzará la sociedad la bisexualidad como destino de las relaciones sociales y sexuales cuando logre el derribo de etiquetas y estereotipos?
No, creo que afirmar que el ser humano es bisexual por naturaleza es una falacia. Por mucho que esos estereotipos se derriben y no sean algo negativo, no creo que el día de mañana vivamos en un mundo maravilloso en el que todos podamos follar con todos. No creo que exista un futuro utópico en el que todos seamos bisexuales, y creo que ese discurso es perjudicial.

«Hay que ampliar la visión que tenemos del género, no destruirlo»

Tu actitud y estética rompe totalmente los moldes de la masculinidad tradicional acercándose a una ambigüedad sin género. ¿Deberíamos destruir el género al tratarse de algo totalmente cultural, educacional y que da como consecuencia el sexismo y LGTBfobia?
No creo que debamos destruir el género. Yo desde pequeño he tenido bastante tendencia a comportarme, con maneras, actitudes y gestos más asociados a un comportamiento femenino que a uno masculino. Esto me ha dado muchos problemas, pero lo he asumido como algo mío y es parte de mí y me encanta. Hay gente que lo ve y sale corriendo y otra que lo ve como una parte mía realmente sexy. Yo ahora me siento cómodo con ello. Si ahora alguien me dice que parezco una chica o que soy muy femenino, logro entender que, me lo estén diciendo o no como un ataque, esa etiqueta de femenino es por lo que la sociedad ha impuesto como femenino y masculino. Lo entiendo como un constructo social y no realmente como un insulto. Entonces no creo que haya que destruir el género, lo que tenemos que hacer es ampliar la visión que tenemos de él, porque el problema es que lo entendemos como algo binario. A nivel identitario, yo me puedo sentir masculino para unas cosas y femenino para otras. La cosa es que necesitamos esas etiquetas de género para poder identificarnos a nosotros y para decir qué somos y cómo somos como individuos.

Comentabas que te ha traído problemas tu parte “femenina”. ¿Has sufrido bullying por estas conductas y estéticas alejadas de la masculinidad tradicional?
Sí, y no solo he sufrido muchísimo bullying en el colegio porque me divertía más haciendo cosas de chicas y me relacionaba más con ellas, porque no me gustaba el fútbol. Yo mismo me negaba muchísimas actitudes entendidas de chicas, y más adelante en mi vida cuando empezaba a ligar con mujeres y veían que yo era femenino, intentaba ocultarlo y me sentía muy incómodo. He sufrido bullying y a día de hoy me encuentro con gente para lo sexual o laboral que no paran de comentar la pluma que tengo y que asumen directamente que soy gay porque tengo pluma, y es como: no tienes ni idea de qué va la vaina.
Hace poco conocí una chica que tenía mucho interés sexual en mí y que de repente dejamos de tenerlo cuando salimos de fiesta. Vio que a partir de la segunda copa yo bailaba y me comportaba de una manera más “femenina” y me intentó convencer de que si yo no dejaba de comportarme como una maricona, no iba a pasar nada. Fue como: “¡adiós!”

¿A qué comentarios y prejuicios te has tenido que enfrentar por ser bisexual y cuál te ha dolido más?
Los clásicos: eres un promiscuo porque eres bisexual, lo que te pasa es que estás confundido, te tiene que gustar todo si o si porque eres bisexual, eres un vicioso… Creo que el que más me ha dolido ha sido las veces que alguien te insinúa que no puedes ser fiel porque eres bisexual. Y es como: “¡claro! porque un heterosexual a partir de que se echa pareja no mira a nadie por la calle”. En este sentido se me ha dado más caña con mi pluma que con mi sexualidad. Con chicos he tenido muchos problemas plumófobos. Amigos gays me han comentado que resulta desagradable o incómoda mi pluma. Dentro del colectivo se nos han impuesto una serie de roles, normas y comportamientos que no existen, pero que la sociedad nos ha metido que tenemos que tener en la cabeza: “la pasiva y la activa, y la pasiva es la maricona”. Una vez estás dentro de un rol, sea el que sea, y más dentro de un colectivo desfavorecido, tiendes a aferrarte a él para sentirte parte firme de algo y eso lo que genera es desprecio hacia todo lo que no sea ese algo. ¿Por qué odiamos a los inmigrantes? Pues porque no son como nosotros y nos han enseñado que tenemos que odiarlos porque nosotros somos mejores. Es el típico pensamiento de facha del que, desde luego, no nos escapamos nosotros.

«Los LGTB+ no nos escapamos del pensamiento facha»

¿Por qué la mayoría de los referentes musicales del colectivo son mujeres que hacen pop comercial?
Por el público. El cantante de Judas Priest cuando salió del armario tenía miedo a que lo echasen de la banda, porque los hardrockeros y heavymetaleros no son gays, no pueden ser gays. En cambio, dentro del colectivo gay siempre han sido Madonna, Lady Gaga… porque es una música de fácil consumo y el mensaje cuela fácil. Pero ¿cómo una banda que canta sobre motos y cadenas vas a decir que alguien es gay? Creo que ahora tenemos referentes en todas partes: Mercury, Bowie… Lo que pasa es que los roles que se nos imponen están muy en el subconsciente del colectivo y si eres gay te tiene que gustar Arianda Grande o Maddona, porque son unas putas divas. Todo eso cala hondo y hace que prolifere tanto los comportamientos de adoración como los iconos de esos géneros.

¿Cuáles son tus referentes LGTB+ en la música?
Evidentemente Mercury, Bowie, Elton John y Lady Gaga, que creo que ha hecho muuuucho por el colectivo.

¿Un mensaje que mandarías a VOX?
Gracias por hacernos más fuerte con vuestro odio <3

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