Dice Vetusta Morla que «hay un sitio para cada lugar», y yo añadiría que también hay un momento para cada emoción. Vivimos en tiempos donde todo avanza muy rápido y la realidad es cada vez más grotesca y esperpéntica, así que no está de más intentar parar la maquinaria de este carro de vez en cuando para intentar percibir la emoción de cada momento. Y eso es justamente lo que han hecho los vetusta: emocionarse reconstruyendo pieza a pieza cada canción de su último disco, llevándolas a un lugar diferente pero sin moverse del sitio.

Para Vetusta Morla, ahora es momento de celebración porque acaba de (re)nacer su nuevo disco, MSDL – Canciones dentro de canciones (Pequeño Salto Mortal, 2020). Hemos estado hablando con David «el Indio» para que nos cuente cómo ha sido todo este proceso y cómo lo ha afrontado él desde su perspectiva como batería de la banda. También ha habido tiempo para charlar de otros temas de actualidad como la investigación científica, el Black Out Tuesday o el panorama de la música en el futuro. Pasen y lean.

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Fotografía: Caro Sánchez

Cuando me enteré de que ibais a sacar este Canciones dentro de canciones, la primera pregunta que me vino a la cabeza fue: ¿por qué? ¿Por qué reversionar Mismo sitio, distinto lugar y no alguno de los discos anteriores? Quizá reversionar el último disco que habéis sacado puede resultar más forzado o más difícil porque las canciones todavía no tienen tanta trayectoria.

Bueno, el porqué de este disco ha sido porque se dieron las circunstancias. La verdad es que lo que hemos hecho con Canciones dentro de canciones es un ejercicio artístico que realmente llevábamos mucho tiempo deseando hacer con nuestras canciones en general.

Nunca tuvimos claro cómo podría ser, pero sí que eso de hacer versiones de nuestras propias canciones y cambiarlas al interpretarlas en un formato instrumental diferente es algo que siempre estuvo presente en la historia del grupo. Cuando había que hacer conciertos para los medios o conciertos especiales en sitios pequeños donde no podíamos ir con toda la artillería (batería, amplificadores…), siempre había que hacer una adaptación del repertorio, pero no nos conformábamos con una mera adaptación acústica al uso, como los unplugged de los 90. Siempre nos gustaba darle una vuelta e incluso cambiar las canciones. ¿Por qué no? Jugar con ellas y de repente inventarse algo diferente. Entonces siempre que hacíamos esto de jugar con varias canciones y hacer unos arreglos diferentes, decíamos después: «oye, esto molaría mucho grabarlo en algún momento», pero nunca se dieron las circunstancias.

«no nos conformábamos con hacer una mera adaptación acústica al uso, como los unplugged de los 90»

Esto nos lleva a hace dos años, cuando después de hacer nuestro concierto de presentación en Madrid, el concierto más grande que hemos hecho…

El de la Caja Mágica.

Exacto, en la Caja Mágica. A los dos meses nos invitaron a hacer un concierto especial en el festival «Veranos de la Villa» en Madrid. Tocamos en un espacio muy interesante, la finca de Torre Arias, y era un concierto sorpresa, la gente no sabía quién iba a actuar. Fue para muy poquita gente, no sé si fueron alrededor de mil personas.

Entonces nos planteamos: «¿qué hacemos para esto?». Queríamos hacer algo especial, algo diferente , y dijimos «¿por qué no cogemos el repertorio del disco y le damos la vuelta, hacemos eso que siempre nos ha gustado hacer y lo tocamos ese día de una manera especial?».

Además, montamos un escenario circular en el que estábamos todos tocando mirándonos unos a otros, de forma similar a cómo estamos en el local de ensayo realmente trabajando. Todo el público estaba sentado alrededor en el suelo de la pradera, así que fue algo muy especial. Nos gustó mucho la experiencia y después de eso fue cuando dijimos «ahora que ya hemos hecho este curro con todo el disco entero, ¿por qué no lo grabamos? Lo trabajamos un poco más, profundizamos un poco más en algunas canciones y lo grabamos». Y eso fue lo que hicimos, el año pasado justo lo grabamos y ha salido a la venta ahora.

Además, sois un grupo que no solo readapta sus canciones al formato acústico, sino también incluso en los conciertos eléctricos cambiáis mucho vuestras canciones de una gira a otra. Siempre os gusta estar jugueteando un montón.

Exactamente. Lo que hemos querido demostrar con este disco, y que tú has apreciado bien en nuestros conciertos, es la plasticidad de la música y de las canciones y las vidas que pueden tener. Son dúctiles, se pueden cambiar, se pueden malear, se pueden dar la vuelta, te puedes inventar cosas diferentes. En este sentido, con este disco hemos probado cosas muy distintas.

Hay algunas, por ejemplo, en las que lo que hemos hecho ha sido volver al punto en el que estaba la canción cuando llegó la primera vez al local de ensayo, cuando se empezó a trabajar para el disco Mismo sitio, distinto lugar. En ese momento dijimos «¿por dónde vamos: por aquí o por aquí? Pues vamos por aquí», y la canción acabó de una manera en el disco. Ahora lo que hemos hecho ha sido volver a ese punto inicial y coger la otra dirección, y eso fue lo que hicimos. Es el caso de «Consejo de sabios», por ejemplo.

Supongo que habrá algunas canciones, como esta que me estás contando, en las que teníais dos direcciones claras y volvisteis a otra, pero a lo mejor hay otros temas que sí que os costó más reversionar. ¿Cuál fue el que más os costó? ¿De cuál estáis más orgullosos? Porque supongo que siempre hay alguna canción que te deja más satisfecho que otra.

Pues mira, me gusta mucho cómo ha quedado «Punto sin retorno». Además, salió de una manera bastante espontánea y nos gustó mucho el arreglo.

La canción en la que costó más llegar al arreglo final fue «Mismo sitio, distinto lugar». Esa canción, tanto en el primer disco como en este, ha sido la canción que hemos tenido que rematar estando ya en el estudio. Íbamos ya con un arreglo, una manera de hacer la canción, de interpretarla, pero llegar al estudio dijimos «uf, esto no funciona», tanto en un disco como el otro. En el mismo estudio le tuvimos que dar la vuelta y cambiar de dirección.

«Lo que hemos querido demostrar con este disco es la plasticidad de la música y de las canciones»

También te quería preguntar cómo ha sido para ti esta readaptación desde tu punto de vista como batería de la banda, porque aunque el disco dista mucho de ser acústico, sí es verdad que es mucho más calmado con respecto al original. He visto que por ejemplo en algunas canciones también te has puesto a tocar el vibráfono,  ¿no? 

Sí, yo toco el vibráfono un poquito desde hace ya muchos años y cuando tengo oportunidad o cuando hay hueco, lo utilizamos. Lo usé también en Mismo sitio, distinto lugar, donde en algunas canciones hay vibráfono metido como un recording extra.

En este disco una de las cosas que sí que hemos podido hacer para poder darle la vuelta a las canciones es jugar mucho con el ritmo. Ha habido ritmos que han pasado de ser ritmos binarios a ser ritmos ternarios o viceversa. También el tipo de ritmo; por ejemplo, «Palmeras en la Mancha» es una canción que en el disco original tiene un ritmo que es así un poco más bailable, más negro, más funk, y en esta ocasión se ha vuelto más latino, por así decirlo.

Para mí en general ha sido bastante reto hacer este disco, porque no he grabado con una batería normal, sino con un tipo de batería que se inventó en los años 40 para tocar de pie que se llama cocktail drum. Es una batería que tiene una especie de bombo muy largo que se puede tocar por encima y tienes también un pedal para tocar por debajo. Luego también le puedes poner un platito, una cajita, un tamborcito…

Entonces lo que hice fue montarme como una especie de set semejante a una batería, pero no con el mismo sonido, y utilizar ese instrumento. Lo que pasa es que para ponérmelo más difícil, no utilicé el pie. Hice los ritmos de la batería pero solo con las manos, entonces a veces me faltaba como una extremidad para poder hacer algunas cosas, por lo que fue un poco reto para mí, la verdad. Yo empecé tocando la percusión flamenca y latina, así que tiene que ver un poco con buscar ese camino de tocar con las manos exclusivamente.

Sí, ese juego que tú comentas con los ritmos se percibe muy rápidamente, porque hay algunas canciones que eran más «movidas» en el disco original y las habéis ralentizado, mientras que algunas otras como «23 de junio» las habéis hecho más rápidas (esa es particular me gusta mucho).

David «el Indio» utilizando el cocktail drum. Fuente

Ya que estamos hablando de versiones, querría hacerte un par de preguntas curiosas: por un lado, me gustaría que me hablases de alguna versión que haya hecho otro grupo y que te guste mucho (bien sea de vosotros o de otra banda) y, por otro lado, alguna canción que te gustaría mucho versionar.

Una versión nuestra que me gustó mucho fue la que hizo Bunbury de «Maldita dulzura» hace años para un proyecto de Ángel Carmona en Hoy empieza todo que se llamaba «Versión imposible».

Sí, y si no recuerdo mal, vosotros versionasteis una de la Mala Rodriguez.

Eso es, a eso me refiero. Pues la que hizo Bunbury de «Maldita dulzura» estaba muy bonita. Me gustó cómo le dio la vuelta y cómo consiguió darle personalidad, y quedó muy bien.

Sí, lo cierto es que Bunbury no sé muy bien cómo lo hace, pero siempre le da su toque personal aunque manteniendo la esencia original de la canción. Es muy bueno versionando.

Y luego siempre han estado las grandes controversias… Bueno, no controversia, sino que ha sido más bien como un juego, decir cuáles son las versiones que son mejores que las originales. Siempre se habla por ejemplo del «With a Little Help From My Friends» de Joe Cocker, que está mucho mejor la que hizo él que la de los Beatles, o por ejemplo «Respect» de Aretha Franklin, que a mí me gusta también mucho más que la de Otis Redding.

Por último, me queda alguna canción que me gustaría versionar. Pues… la verdad es que no sé qué decirte, no lo había pensado.

Te he pillado aquí sin respuesta jajaja.

Es que hay tantas canciones buenas e interesantes para hacer versiones… Nosotros los vetusta al principio del todo sí que hacíamos más versiones, y luego hubo una época en la que solo hacíamos alguna versión, y siempre era de los Beatles. A partir de Un día en el mundo ya dejamos de hacer versiones; siempre tocamos temas propios.

«Hice los ritmos de la batería solo con las manos, entonces a veces me faltaba como una extremidad para poder hacer algunas cosas, por lo que fue un reto para mí»

No quería pasar esta entrevista sin preguntarte por «Los abrazos prohibidos», esa preciosa canción que publicasteis recientemente en colaboración con otros veinte músicos. He visto estos días algunas otras iniciativas del mismo estilo, pero en todos los casos son para recaudar dinero para organizaciones como Cruz Roja, Cáritas u otras del estilo, que estos tiempos se hacen aún más necesarias.

Sin embargo, vosotros os habéis querido acordar de la investigación, que es siempre esa gran olvidada, y habéis decidido donar todo el dinero recaudado al CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas). ¿De quién fue esta idea?

Pues esa idea supongo que viene de los creadores del proyecto, que fueron Benjamín Prado, Guille [Galván] y no sé quién más. Fue una propuesta que se habló, se comentó entre nosotros y nos pareció adecuada, precisamente para llamar un poco la atención acerca del tema de la investigación en España y para reforzar un poco todo eso, junto a la parte de apoyar también a todo el personal sanitario, por supuesto.

Otra cosa que me llama mucho la atención son las colaboraciones, porque son muy variadas y hasta inesperadas, como por ejemplo la de Sabina cantando al final esos dos versos suyos que vienen muy a colación con la situación actual. ¿Cómo fue ese proceso de elegir las colaboraciones y decir «vamos a llamar a esta persona y a esta otra»?

La manera de elegir fue básicamente pensando primero en amigos y gente cercana, y luego evidentemente también pensamos en gente que pudiera darle relevancia a la canción. Eso siempre es importante, sobre todo si tiene un destino benéfico como este, así que si hay gente interesada que puede hacer que se amplíe el público al que le llega, eso siempre es bienvenido.

¿Qué situación ves tú ahora después de todo esto? Porque lo cierto es que se ha quedado un panorama un poco oscuro, al menos a corto/medio plazo. Están cancelando todos los festivales de verano y no sabemos muy bien cómo va a evolucionar la situación. El otro día, por ejemplo, estuve leyendo en El Confidencial una noticia que hablaba de algunos músicos como Nacho Vegas o Novedades Carminha que han denunciado ciertas presiones de algunas grandes empresas que les pedían hacer conciertos online gratis a cambio de nada (bueno, a cambio de la supuesta publicidad que les hacían ofreciéndoles ese espacio).

En tiempos de vacas flacas siempre llegan los buitres intentando aprovecharse de toda la situación para intentar sacar contenido gratis e infravalorar lo que a fin de cuentas es un trabajo como otro cualquiera. ¿Vosotros habéis recibido alguna propuesta similar?

Pues nosotros no hemos recibido ninguna propuesta, pero de partida y por una cuestión de concepto no hemos hecho ningún concierto en streaming ni hemos hecho nada durante esta temporada. También es cierto que lo teníamos más complicado al estar todos separados cada uno en sus casas, pero no lo hemos hecho.

Analizando un poco la situación, yo veo que, por una parte, los pequeños acústicos espontáneos que se hacían en algunas redes sociales se han llevado a cabo como algo complementario que ofrecía una parte promocional y que podía ser interesante para una artista que ya tenía cubierta la parte fundamental de su economía, que es actuar en directo y dar conciertos. ¿Qué pasa cuando de repente tu panorama laboral desaparece? Ya no tienes conciertos que hacer, no tienes dinero para ingresar. Evidentemente, hacer un concierto online en una plataforma no te da nada, lo único que te está dando es el espacio donde poder tocar, y eso lo puede hacer cualquiera.

¿Entonces quién sale beneficiado? Tú puedes tener un poquito más de promoción, pero la plataforma tiene todavía más contenido que puede gestionar para aumentar luego su flujo de publicidades para seguir creciendo. Entonces creo que en ese momento es cuando hay que decir: «oye, vamos a ver, porque esto ahora mismo a lo mejor hay que replanteárselo y no tienen que ser conciertos gratuitos, sino conciertos de pago o algo similar para que de alguna manera los músicos puedan monetizar todo su trabajo, porque no existen ahora mismo vías de ingreso económicas».

«de partida y por una cuestión de concepto no hemos hecho ningún concierto en streaming durante esta temporada»

Por eso también te quería preguntar acerca de propuestas reales de futuro al menos de cara al verano, porque los festivales se están cancelando, vuestra gira la habéis tenido que aplazar… Ayer por ejemplo Amaral anunció que van a hacer conciertos acústicos al aire libre este verano. No sé si a lo mejor vosotros os habéis planteado alguna alternativa parecida.

No, nosotros no vamos a hacer nada, vamos a estar un poco más tranquilos. En principio, en septiembre y octubre tenemos la continuación de la gira, pero en verano nada. En nuestro calendario lo teníamos estipulado así, que este verano iba a ser de descanso y no iba a haber actividad de grupo. Actividad en directo me refiero, que luego tenemos muchas cosas que hacer; con nuestro sello discográfico (Pequeño Salto Mortal) siempre hay trabajo. Me refiero a de puertas para afuera y básicamente en cuanto a la gira.

Claro, además siempre es momento para crear, y quizá este verano al estar con menos actividad sea un buen momento para trabajar en nuevas canciones.

También tenemos siempre proyectos y cosas entre manos que ya se irán conociendo. Y hasta ahí puedo decir (risas).

Fotografía: Caro Sánchez

Por último, te quería preguntar por otro asunto de actualidad, porque Vetusta Morla es un grupo que siempre ha estado y está muy comprometido con un montón de temas sociales. Por ejemplo, el 8 de marzo del año pasado dejasteis vuestras redes en manos de las mujeres que dirigen vuestra discográfica para que publicasen contenido reivindicativo durante ese día.

El otro día tampoco dudasteis en sumaros a la iniciativa de #BlackOutTuesday publicando la famosa foto negra en redes sociales, y te quería preguntar al respecto. ¿Qué eficacia puede llegar a tener una campaña que se basa simplemente en publicar una imagen de color negro? ¿No sería mucho más útil dar voz a personas o a mensajes de calado que realmente creen conciencia sobre ese asunto? Además, ha sido muy criticado también el hecho de usar el hashtag #BlackOutTuesday, porque se ha saturado de publicaciones con imágenes en negro que han “ocultado” en cierto modo a esas otras publicaciones que sí lanzaban un mensaje con contenido.

Sí, tampoco tengo una opinión demasiado clara de esto, no he seguido demasiado todo este tema. De lo que sí me di cuenta es de la cantidad de gente que publicó imágenes completamente en negro, y quizás la sencillez del mensaje hizo que mucha gente que no se había enterado dijese «¿esto qué es? Está todo el mundo poniendo imágenes en negro». En ese sentido, esa simpleza de una imagen en negro quizá sí que llegara a mucha gente, pero me parece también interesante lo que dices, por supuesto, aunque no tengo una respuesta definida para esto.

Sí, claro, puede ser que el hecho de ver todo ese impacto visual hiciese que mucha gente se interesase y a raíz de eso buscase información sobre el tema. Yo tampoco tengo nada claro, lo preguntaba porque siempre está bien cuestionarse todo y hacerse estas preguntas. Ya te digo, yo tampoco lo veo muy claro, porque por un lado creo que puede ser útil para llegar a los medios y a más personas. 

Sí, bueno, yo he visto muchas imágenes de toda la historia los días anteriores y los siguientes también. Pero sí es cierto que algunas cosas se han elegido como más icono de toda esta historia.

Pues eso es todo. Ha sido un verdadero placer, de verdad. Ojalá en septiembre todo vaya a mejor y se pueda retomar la gira.

Ojalá se mantenga todo en pie. Encantado, Néstor. Cuídate.

Entrevista hecha por Néstor Hernández Alonso para Indiescretos. Agradecimiento especial a Alicia Gómez Patiño por ayudarme enormemente con la transcripción.

 

Podéis escuchar el disco completo aquí:

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